Las costumbres de los Nueve Días previos al 9 de Av

MATOT MASEI 5785

Las costumbres de los Nueve Días previos al 9 de Av

Ya desde los tiempos de los sabios medievales (rishonim), las comunidades judías acostumbraban a abstenerse de comer carne y beber vino durante los días de duelo por la destrucción del Templo. @ Durante los “Nueve Días” que van del inicio del mes de Av hasta el ayuno están permitidas las bebidas alcohólicas. @ En la noche del sábado (motzael Shabat) que cae dentro de los Nueve Días, quien realiza la Havdalá tiene permitido beber del vino. @ Está permitido construir casas, pero no se permite ampliar una vivienda o un balcón si no hay una necesidad esencial. @ Si es por motivos preceptivos, está permitido incluso encalar o poner revoque, pintar, y colocar cortinas o persianas. @ No se deben comprar artículos suntuarios tales como joyas, ropa, utensilios finos, muebles nuevos o un coche familiar. @ Está prohibido lavar ropa durante la semana en la que cae el 9 de Av. @ Los judíos de origen ashkenazí acostumbran a adoptar al respecto una actitud estricta y no lavan ropa desde el primer día del mes de Av.

En virtud de los grandes cambios ocurridos en los hábitos de higiene personal, quienes adoptan una actitud más estricta evitan bañarse con fines de placer durante los Nueve Días. Sin embargo, no se abstienen de ducharse con agua tibia usando jabón y champú con el único objetivo de mantenerse limpios, de forma tal que por una parte no disfrutan de la ducha, pero por la otra tampoco sufren por ella, ya que la intención que se persigue es únicamente de carácter higiénico. Quienes detentan la actitud más flexible adoptan esta práctica solo durante la semana en la que cae el 9 de Av.

Carne y vino

Según la Mishná (Tratado de Ta’anit 26(B)), está prohibido comer carne y beber vino solo en la última comida previa al ayuno del 9 de Av (seudá hamafseket). Así siguen actuando hasta el día de hoy los judíos de origen yemenita. Sin embargo, ya desde la época de los sabios medievales (rishonim), otras comunidades judías acostumbraban a abstenerse de carne y vino durante los días de duelo por la destrucción del Templo. Algunos adoptaron una actitud estricta durante todos los días de semana de las Tres Semanas (del 17 de Tamuz al 9 de Av), y otros, solo durante la semana en la que cae el 9 de Av. En la práctica, la costumbre de los judíos ashkenazíes y algunos de los sefaradíes es adoptar la actitud estricta durante la totalidad de los Nueve Días, incluyendo el inicio del mes de Av (Rosh Jodesh Av), y así también acostumbraba a proceder el Arizal (Rabí Ytzjak Luria Ashkenazi, el Arí). La mayoría de los judíos sefaradíes comienzan esta abstención desde el día 2 de Av, pero en Rosh Jodesh, que tiene un carácter festivo, no se abstienen de ingerir ni carne ni vino.

Las bebidas alcohólicas

Las bebidas alcohólicas están permitidas durante los Nueve Días, ya que no tienen el estatus especial que tiene el vino, el cual era libado sobre el altar en el Templo de Jerusalém. Por eso, desde la destrucción del Templo y el cese de la ofrenda de sacrificios y de libaciones, correspondería abstenerse de ingerir carne y beber vino. Sin embargo, como no todos pueden cumplir con una abstención de este tipo durante todos los días del año, al menos se evita consumirlos durante los Nueve Días (ver Tratado de Baba Batra 60(B)).

El vino de la Havdalá

En la noche del sábado que cae dentro de los Nueve Días (motzaei Shabat), está permitido que quien hace la havdalá beba del vino sobre el cual recitó la bendición. Se puede beber todo el contenido de la copa, aunque es preferible usar para ello jugo de uva, el cual no provoca alegría. Algunos ashkenazíes acostumbran que cuando hay presente un niño que llegó a la edad en la que debe ser educado en el cumplimiento de los preceptos (guil jinuj – entre los 6 y 9 años) y en lo concerniente a las bendiciones por el disfrute (birkot hanehenín) pero que aún no comprende la cuestión del duelo por la destrucción de Jerusalém, el adulto recita la bendición por el vino con la intención de cumplir también por el niño, y que sea este último quien se beba el vino. Pero en caso de que no haya presente un niño de esa edad, el propio adulto deberá beberlo (Ramá, Oraj Jaím 551:10; Mishná Berurá 70).

Los ashkenazíes que deseen beber del vino de la Havdalá tendrán permitido hacerlo, pues el Ramá (Darkei Moshé 551:9, en nombre del Maharil) escribió que a priori un adulto puede beber del vino de la Havdalá, ya que, si en un banquete preceptivo (por ejemplo, por una circuncisión) está permitido beber vino, ¡con cuánta mayor razón aun que lo está en el caso de la Havdalá, en el que el mandamiento incluye específicamente el deber de beber el vino! Por eso, en Pninei Halajá (Zmanim 8:13) escribí que se debe beber del vino de la Havdalá sin diferenciar entre las comunidades, y solamente en una nota al pie de página aclaré que muchos ashkenazíes prefieren, cuando es posible, dar el vino a un niño en edad de recibir educación religiosa (jinuj).

Las construcciones nuevas y las reformas

Durante los Nueve Días está permitido construir casas, pero está prohibido ampliar una vivienda o un balcón si no hay para ello una necesidad esencial. Asimismo, está prohibido encalar o poner revoque, pintar las paredes de la casa o hacer reformas destinadas al embellecimiento del hogar o a la incorporación de un elemento suntuario no indispensable, tal como cambiar los armarios, las cortinas o las persianas. Sin embargo, si posponer esas acciones hasta después de los Nueve Días pudiera causar una gran pérdida económica, se permitirá realizarlas.

Cuando las obras se llevan a cabo por motivos preceptivos, por ejemplo, cuando se trata de la construcción de una sinagoga, está permitido incluso encalar, pintar, colocar cortinas y persianas. Todo lo que está destinado al bien público, por ejemplo, en el caso de una escuela, se considera como una obra que persigue un propósito preceptivo. Se acostumbra a no mudarse a una casa nueva (ya sea comprada o alquilada) durante los Nueve Días. Pero si la demora en mudarse pudiera causar una gran pérdida, estará permitido hacerlo.

Comercio

Los sabios ordenaron reducir la intensidad de las actividades comerciales durante los Nueve Días, lo cual incluye evitar transacciones que generen alegría. Es decir, no se deben comprar artículos suntuarios tales como joyas, ropa, utensilios elegantes, muebles nuevos o un coche familiar. Además, los sabios aconsejaron reducir también la compra de objetos que no causan alegría directa. Por ejemplo, si una persona acostumbra a hacer una gran compra de alimentos y artículos del hogar cada cierta cantidad de semanas, es preferible hacerla antes o después de los Nueve Días (según Shulján Aruj 551:2; Mishná Berurá 11, 13). No obstante, si alguien encuentra una oportunidad de adquirir un objeto placentero a un precio muy bajo, y hay una probabilidad razonable de que si espera hasta después del 9 de Av lo pierda, podrá comprarlo durante los Nueve Días, pero deberá comenzar a usarlo solamente después de pasado el ayuno.

Compras por internet

Pregunta: ¿Se pueden realizar compras por internet durante los Nueve Días, si se sabe que los productos llegarán después del 9 de Av? ¿Y qué se debe hacer si objetos que fueron adquiridos y encargados antes de los Nueve Días, llegan durante estos?

Respuesta: En el marco de la instrucción de los sabios de reducir la intensidad de las actividades comerciales y evitar las transacciones que provocan alegría, se debe también evitar hacer compras durante los Nueve Días. Incluso si los productos llegaran después, el mero acto de comprar, incluso en línea, constituye una forma de comercio y encierra un componente de alegría que contradice el espíritu de duelo. Sin embargo, si se tratare de productos que no generan alegría y no resultare posible postergar su adquisición hasta después del ayuno, se permitirá adquirirlos durante los Nueve Días. Si productos comprados antes de los Nueve Días llegaren durante ese período, para evitar la parte más placentera del proceso comercial, que es la de abrir el paquete, el adquirente deberá abstener de abrirlo hasta después del 9 de Av. Se permitirá abrir el paquete durante los Nueve Días solamente en caso de que medie una gran necesidad por el producto.

Escuchar música durante las Tres Semanas y durante los Nueve Días

Existen tres tipos de canciones y melodías. 1) Las “alegres”, tales como las que se tocan en los casamientos, de las cuales hay que abstenerse desde el mero comienzo de las Tres Semanas (desde el 17 de Tamuz). 2) Las “neutras”, que no expresan ni una alegría especial ni una tristeza particular (incluye a la mayoría de las canciones actuales y muchas de las obras clásicas). Estas deben evitarse a partir del inicio del mes de Av (Rosh Jodesh Av). 3) Las “tristes”, como las de duelo por personas fallecidas (réquiems) o por la destrucción del Templo. Estas pueden escucharse incluso durante los Nueve Días.

Es importante destacar que cuando se escucha música a un alto volumen, incluso si se trata de una canción “neutra”, el volumen le confiere un carácter festivo, convirtiéndola en “alegre”. Por lo tanto, incluso las canciones permitidas no deben escucharse a un volumen alto.

Eventos educativos y culturales

Pregunta: ¿Se puede cantar o tocar música en un evento educativo o cultural durante los Nueve Días?

Respuesta: Está permitido si las canciones y las melodías son acordes al espíritu de los Nueve Días, es decir, si expresan tristeza por la destrucción del Templo y anhelo por la reconstrucción del pueblo, la Torá y la tierra de Israel (ver Pninei Halajá, Zmanim 8:4).

La prohibición de lavar ropa

Los sabios dijeron en la Mishná (Tratado de Ta’anit 26(B)) que está prohibido lavar ropa durante la semana en la que cae el 9 de Av. Esta es una expresión de duelo: por causa del dolor y la solidaridad con la destrucción del Templo, la persona interrumpe su cuidado y afecta negativamente su comodidad personal. La prohibición incluye también planchar o realizar un lavado en seco. Incluso se prohíbe lavar ropa para usarla después del ayuno, ya que quien lo hace muestra que desvía su atención del duelo por el Templo.

Los tiempos de la prohibición según las usanzas

La mayoría de los sefaradíes siguen a la Mishná: la prohibición de lavar ropa aplica solo en la semana en la que cae el 9 de Av. En un año como este, cuando el 9 de Av cae en domingo, la prohibición aplica solo en ese día. Los ashkenazíes adoptan la actitud estricta y prohíben el lavado de ropa desde el inicio del mes de Av, aunque para Shabat Jazón (el anterior al 9 de Av) se permite vestir la indumentaria sabática limpia y planchada.

Las costumbres en Marruecos, Djerba y Libia

Algunas comunidades de Marruecos y de la isla de Djerba (Túnez) adoptan la actitud estricta a partir del 2 de Av (Brit Kehuná, Oraj Jaim 200:9). Los judíos libios acostumbran a proceder como los ashkenazíes: se abstienen de lavar ropa durante la totalidad de los Nueve Días.

La prohibición de usar ropa limpia y qué vestimenta sí está permitida

Durante los días en los que está prohibido lavar ropa (de acuerdo con la costumbre de cada comunidad), también está prohibido usar ropa recién lavada. Tampoco se deben tender sábanas limpias en la cama, manteles limpios en la mesa o comenzar a usar toallas de baño recién lavadas. No obstante, está permitido cambiar la ropa interior, los calcetines o las toallas de manos que estén sucias, ya que es común reemplazarlos con frecuencia, y su uso no se considera algo especialmente placentero sino como una necesidad higiénica. En caso de necesidad, si no quedare ropa interior limpia, se permitirá lavarla. La ropa y las sábanas de bebés y de niños pequeños, que tienden a ensuciarse rápidamente, no entran en la generalidad de la prohibición.

El uso de ropa festiva

Dado que según todas las costumbres durante los Nueve Días se debe reducir la alegría, a partir del 2 de Av está prohibido usar ropa festiva, tal como la indumentaria sabática, incluso si no estuviere recién lavada. En el caso de una circuncisión (brit milá) el padre y la madre, el circuncidador (mohel) y el padrino (sandak) -que es quien sostiene al bebé- se bañan y visten ropa sabática. Cuando es necesario, los hombres relacionados con el brit milá pueden afeitarse o cortarse el cabello hasta la semana en la que cae el 9 de Av. Familiares cercanos (como los padres y los hermanos de los padres del bebé) pueden usar ropa de Shabat, pero no deben cortarse el cabello. Otros invitados visten ropa respetable, pero no una indumentaria festiva sabática completa (ver Pninei Halajá, Zmanim 8:19). Lo mismo aplica para la ceremonia del rescate del primogénito (pidión haben), en la cual los protagonistas son el padre, la madre y el cohen.

Baño – las costumbres de quienes adoptan la actitud flexible y la estricta

Aunque según el decreto de los sabios la prohibición formal de bañarse se aplica únicamente al día 9 de Av, ya desde los días de los sabios medievales (rishonim) se adoptó la costumbre de abstenerse de tomar un baño también en los días previos al ayuno. En la práctica, surgieron dos costumbres principales en las comunidades judías:

Quienes adoptan la actitud flexible, acostumbran a no bañarse con agua caliente durante la semana en la que cae el 9 de Av, pero no se abstienen de bañarse con agua fría. Quienes adoptan la actitud estricta no se bañan ni siquiera con agua fría durante la totalidad de los Nueve Días, salvo en el caso de un baño breve con agua fría en honor a Shabat Jazón.

Hoy en día, debido a los grandes cambios ocurridos en los hábitos de la higiene, quienes detentan una actitud estricta, durante los Nueve Días no se bañan con fines de placer, pero sí se permiten las duchas con agua tibia, jabón y champú por motivos higiénicos, de forma tal que quien se baña no cultive el placer, pero tampoco sufra incomodidad. El objetivo del baño debe ser exclusivamente higiénico. Quienes detentan una actitud flexible, adoptan esta postura solo durante la semana en la que cae el 9 de Av, pero este año, dado que el ayuno cae en domingo, no hay una semana intermedia, así que esta distinción no tiene aplicación práctica.

Los que detentan una actitud estricta – los ashkenazíes, los norteafricanos y los iraquíes

Es un error pensar que todos los sefaradíes y judíos provenientes de países orientales adoptan la actitud flexible. En la práctica, en muchas comunidades sefaradíes también se adoptó una postura estricta, por lo que en la mayoría de las comunidades judías se evita el baño placentero durante todos los Nueve Días. Esta fue la costumbre en la mayoría de las comunidades del norte de África, así como también en Irak (Ben Ish Jai Devarim 16).

La costumbre flexible fue común en las comunidades sefaradíes cercanas a Eretz Israel (según Shulján Gavoha 551:49) y en algunas comunidades del norte de África.

Natación en una piscina

Si la finalidad de la natación es recreativa, estará prohibida desde Rosh Jodesh Av incluso según quienes adoptan la actitud flexible, ya que a partir de entonces se debe reducir la alegría .Si el objetivo es terapéutico o de salud, como en el caso de las personas que acostumbran a nadar media hora diaria por motivos médicos, estará permitido hacerlo hasta Shabat Jazón.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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