El uso de talismanes a la luz de la Halajá
En el pasado remoto, todos los médicos coincidían en que los talismanes podían resultar efectivos para curar. @ En caso de que peligre la vida, está permitido escribir un talismán haciendo uso de Nombres Sagrados y versículos. @ Hay quienes se oponen a esta práctica porque consideran que la conducta apropiada es dirigirse a HaShem por medio de la plegaria. @ Cuando una persona es poseedora de una fe robusta, la Torá y los preceptos serán sus mejores protectores. @ Si la fe y la confianza en HaShem de una persona se debilitan, podrá recurrir al uso de un talismán que exprese su conexión con el Creador, si es que por su intermedio habrá de lograr reforzar su fe y su oración.
En la medida que quien porte el talismán considere que este posee un encanto que surte efecto porque activa fuerzas singulares sin que ello tenga conexión alguna con la reparación de su conducta, empeorará la situación, pues esta creencia lleva al individuo a encomendar su salvación a un elemento exterior que no es un precepto, en vez de esmerarse por retornar en arrepentimiento y refinar así su alma y sus acciones. Aun así, dado que hay autoridades halájicas que lo permiten, quienes deseen adoptar una actitud más flexible y aceptar uno de estos talismanes, tiene opiniones eruditas en las cuales respaldarse.
Pregunta: ¿Es correcto según la Halajá que los soldados recurran al uso de talismanes sobre los cuales están escritos conjuros destinados a salvarlos durante la guerra, o como en el caso del resto de las personas, que recurran a su uso a los efectos de estar protegidas ante peligros o tener éxito en todas sus actividades en general y en la de la procura del sustento en particular?
Respuesta: El talismán es un conjuro escrito destinado a traer buena suerte y que es colocado en el interior de un pequeño estuche, el cual es colgado al cuello por medio de una cadenita o es colocado junto a alguna parte determinada del cuerpo. Hay talismanes en los que se colocan diferentes materiales naturales, pero el tipo más común, es el que trae conjuros escritos a base de Nombres Sagrados y versículos, en cada nación conforme con su religión, ya que su uso está muy difundido tanto entre judíos como entre gentiles. A veces, el talismán es un anillo, una cadenita o un medallón sobre los cuales está grabada una figura poseedora de algún tipo de significación, o en su defecto letras, así como también alusiones a Nombres Sagrados o a fragmentos de determinados versículos.
Quienes creen en el efecto benéfico de los talismanes, detentan la idea de que las letras se corresponden con las raíces de la vida, y que cuando se escriben combinaciones de letras y palabras recurriendo al uso de los Nombres Sagrados y de versículos, estos pueden influenciar positivamente sobre quien los porta, y asimismo, creen que cada conjuro influencia de una forma propia y particular.
La actitud hacia los talismanes en el pasado
En el pasado remoto, todos los médicos coincidían en que los talismanes podían resultar de utilidad a los efectos de curar, y los sabios de Israel no polemizaron con ellos, al tiempo que permitían usarlos a condición de que ello no implicara la transgresión de prohibiciones, esto es, que los talismanes no estuvieran basados en contenidos extraídos de religiones extrañas o provinieran del mundo de la magia y la brujería (Shulján Aruj Yoré Deá 179:12). Sin embargo, en lo referido al Shabat, los sabios permitían salir al dominio público cargando un talismán únicamente si este era “elaborado por un experto”, pues entonces se lo considera parte de la indumentaria del individuo. Un talismán elaborado por un experto es aquel que curó tres veces una enfermedad determinada. Pero a los efectos de otra dolencia, no se lo considera elaborado por un experto (Tratado de Shabat 61(A) y (B), Shulján Aruj Oraj Jaím 310:25).
Una vez que ya se posee un talismán que contiene Nombres Sagrados de D’s y versículos de las Escrituras, estará permitido utilizarlo también aunque no sea para salvar una vida, con una condición: que no esté destinado a curar una enfermedad, porque existe una prohibición explícita de no curarse por medio del uso de las palabras de la Torá, pero si el talismán en cuestión es para evitar enfermedades u otros menesteres, podrá ser utilizado (Shulján Aruj 179:8).
Los que se oponen al uso de talismanes por considerarlos fútiles
Hay quienes dicen que, en la antigüedad, cuando los médicos consideraban que los talismanes surtían efecto, los sabios permitían utilizarlos. Pero desde que los médicos entienden que no surten efecto, ya no se los debe emplear por tratarse de banalidades. Tal como escribiera el Rambám (Moré Nevujim – Guía de los perplejos I:61), no corresponde que a personas sabias se les pase por la cabeza que hay algo de cierto en la necedad de aquellos que escriben talismanes ni en lo que estos encuentran en sus libros extraños, y no corresponde entusiasmarse de lo que estas personas piensan en cuanto a que es preciso escribir el talismán en estado de santidad y de pureza para que de esa manera pueda obrar prodigios, pues “todas esas son cosas indignas de ser escuchadas por una persona íntegra y mucho menos aun que crea en ellas”.
Quienes se oponen a los talismanes por considerarlos ajenos a la voluntad de HaShem
Hay quienes se oponen al uso de los talismanes por considerar que la senda correcta a seguir es dirigirse a HaShem por medio de la plegaria, y que todo aquel que procura obtener algo a través de un conducto espiritual diferente, afecta negativamente a la fe. Tal como lo escribiera Rabí Yehudá HaJasid: “Si un sabio, tanto judío como gentil, te dijera: He de escribirte un talismán para que te cases, para que tus palabras sean aceptadas ante los altos dignatarios o para que te enriquezcas, no lo habrás de tomar, porque de esa manera pasarás a confiar en este tipo de objetos en vez de creer en HaShem. Y fue dicho: ‘Confía en HaShem con todo tu corazón y no te respaldes en tu entendimiento’ (Proverbios 3:5). Y fue dicho: ‘Íntegro (inocente) serás con HaShem tu D’s’ (Devarim-Deuteronomio 18:13). Por lo tanto, habrás de confiar en HaShem tu D’s y solo a Él le habrás de rezar. Y si Él no cumpliera tu deseo, sabrás que ello proviene de HaShem. Y si recurres a la ayuda de talismanes, ello se asemeja a quien tiene un amo, y cuando éste no atiende su petición, es vez de pensar que su ruego no fue atendido en virtud de haber incurrido en alguna transgresión, acude a otro dignatario para pedirle ayuda, como si su amo no fuera capaz de ayudarle” (Sefer HaJasidim 1114).
Sin embargo, encontramos en la Torá que la observancia de los preceptos trae consigo la bendición y la protección divinas, y hay preceptos que se asemejan realmente a un talismán, como en el caso de la mezuzá que se coloca en las puertas de la casa o del tefilín (filacterias) o el tzitzit que son colocados en el cuerpo. Sin embargo, Rabí Yehudá HaLeví enseñó en su libro Cuzarí (I:79) que la manera de servir a D’s es hacerlo exactamente tal como Él lo pidió en Su Torá, ni más ni menos. Este es “el fundamento de la fe y la raíz de la herejía”. Cumplir un precepto es el fundamento de la fe, observar mandamientos inventados por las personas, es la raíz de la herejía.
Los peligros implícitos en la elaboración de talismanes y la dedicación a la “cabalá práctica”
Asimismo, Rabí Yehudá HaJasid escribió también (ídem 469) que la dedicación a la escritura de talismanes resulta peligrosa, porque es sabido que las fuerzas malignas atacan o provocan a quienes los escriben y a quienes los portan. Y advirtió a los cabalistas que no se dedicaran a emitir conjuros ni a escribir talismanes, aunque ello estuviera destinado a salvar vidas, “pues no resulta sabio hacerlo, ya que el individuo acorta así su vida y la de su simiente… en vez de ello, que le rece al Santo Bendito Él ante cualquier afección o dolencia y ante cualquiera desgracia o angustia que lo aquejaren”.
La oposición de Rabí Moshé Cordovero y el Arízal al uso de talismanes
Además, el sagrado Arí (Rabí Ytzjak Luria Askenazi) dijo que desde que quedó sin efecto el procedimiento de la purificación por medio de la ceniza de la vaca roja (en el Templo de Jerusalém) está prohibido hacer uso de los Nombres Sagrados, incluso en el marco de la elaboración de talismanes. Y dado que los justos se abstuvieron de hacerlo, la exactitud en la transmisión de los textos de los talismanes resultó afectada, e incluso ingresaron en éstos variantes de nombres del lado de la impureza heredados de las tradiciones de los hechiceros gentiles. Además de ello, no se deben utilizar los Nombres Sagrados para necesidades humanas bajo el formato de “cabalá práctica” (Sha’ar Hamitzvot – Parashat Shemot, Rabí Moshé Cordovero en Pardés Rimonim 21:1).
La respuesta de quienes concuerdan con el uso de talismanes
Sin embargo, tras las críticas formuladas por los principales cabalistas -Rabí Moshé Cordovero y el Arízal- a los talismanes que existían en su época, en las generaciones siguientes hubo cabalistas que escribieron talismanes en un formato diferente tomando en cuenta sus críticas. Tal como escribiera Rabí Yehudá Petaiá (1859-1942), quien fuera uno de los discípulos del Ben Ish Jai en Bagdad, la prohibición de escribir un talismán rige cuando este incluye un juramento por medio del uso de los Nombres Sagrados, pero no está prohibido escribir Nombres cuando ello no conlleva la pronunciación de un juramento, y la santidad de los Nombres que son escritos en un talismán con intención meditativa sirve para cuidar a quien lo porte de la acción perniciosa de las fuerzas malignas (Beit Lejem Yehudá 43:2).
Asimismo, Rabí Ytzjak Kaduri (1899-2006), en su prólogo de asentimiento a la publicación del libro Tamim Tihié escribió que los talismanes que él prepara son plegarias, por ejemplo, que por el mérito de los Nombres Sagrados HaShem habrá de ayudar a fulano etc. Agregó también que el argumento de que la transmisión de una generación a otra de los Nombres Sagrados resultó alterada no es cierto, ya que en la elaboración de los talismanes se emplean Nombres Sagrados sabidos y conocidos, así como también sus insinuaciones e iniciales, como por ejemplo, las iniciales resultantes de la plegaria “Ana Bekoaj” o los setenta y dos Nombres resultantes de los tres versículos del libro de Shemot-Éxodo (14:19-21), siempre de acuerdo con lo copiado de los talismanes que elaboraba el Rabino Petaiá.
Que no acudan a los gentiles
Agregó el Rabino Kaduri: “Escuché también que nuestro rabino, el buen Rabí Yosef Jaím, estuvo de acuerdo con el Rabino Petaiá, y resulta claro que no se debe recurrir a los gentiles para salvar al pueblo de Israel, tal como es sabido”.
Esto no contradice la voluntad de HaShem
Contrario al argumento esgrimido por el autor del libro Sefer HaJasidim de que recurrir a la ayuda de un talismán es contrario a la voluntad de HaShem, Rabí Eliezer Papo, el autor del libro Pele Yoetz, escribió que, así como HaShem nos otorgó el permiso para recurrir a los médicos en procura de sanación, de igual manera estuvo de acuerdo con que utilizáramos el poder protector de los talismanes (Yaalzú Jasidim 1114). Y escribió Rabí Eliahu HaCohen HaYtamarí, autor del libro Shevet Musar, que en la medida en que el talismán esté escrito con un mayor grado de santidad, tras la realización de un ayuno y una inmersión ritual, y en la medida que quien se cure conozca su contenido, o cuanto menos esté apegado a la idea de la confianza en HaShem, mayor será su efecto beneficioso (Veló Od Ela 43:1).
Rabino Eliahu Gutemajer: el talismán es una plegaria permanente
También el Rabino Eliahu Gutemajer solía escribir talismanes, pero tenía el recaudo de no utilizar Nombres Sagrados sino únicamente combinaciones provenientes de las iniciales de los libros de los rezos y de los versículos del libro de los Salmos, y explicó que, de esa manera, los talismanes son una forma permanente de plegaria (Tzafnat Paaneaj 9).
Resumen
En el caso de una persona que es poseedora de una fe poderosa, corresponde que proceda en conformidad con el consejo de nuestros sabios, y si sobrevinieren sobre ésta sufrimientos, que realice una revisión introspectiva de sus acciones y retorne en arrepentimiento (Tratado de Berajot 5(A)), y en virtud de ello, que se refuerce en el estudio de la Torá, en el cumplimiento de los preceptos y le rece a HaShem para que Él la ayude. Así, la Torá y los preceptos serán sus mejores protectores.
Sin embargo, a veces una persona puede debilitarse en su fe y en su confianza en HaShem, y entonces, si por medio del uso de un talismán que expresa la conexión con HaShem podrá reforzar su fe y su oración, que tome uno, y en la medida que el talismán exprese una mayor plegaria y fe en HaShem, y en la medida que quien lo porte sea consciente de ello, mejor será. Por otra parte, en la medida que quien lleve consigo el talismán piense que se trata de un conjuro que obra maravillas por medio de fuerzas sobrenaturales, sin relación alguna con la reparación de su conducta, peor resultará, pues llevará al individuo a condicionar su salvación en algo exterior a él, en algo que no es un precepto, en vez de esforzarse en retornar en arrepentimiento para refinar su alma y sus acciones. Aun así, dado que esta práctica tiene autoridades halájicas que la autorizan, quienes deseen adoptar la actitud flexible y recibir un talismán -tienen en quien respaldarse.
Salmos o un libro de rezos para los soldados
La costumbre de que los soldados lleven en su bolsillo un libro de Salmos (Tehilim) o un pequeño libro de rezos (Sidur) a modo de protección durante el combate, resulta excelente y carente de cualquier contraindicación. Así acostumbraba a hacerlo el Rabino Shlomo Goren, de bendita memoria, quien en tiempos de guerra repartía a todos los soldados pequeños libros de los Salmos. Para quienes desean usar un talismán, el Sidur o el libro de los Salmos son el talismán más perfecto posible, ya que contienen numerosos Nombres Sagrados y versículos, y están escritos de una manera que está permitida por todas las autoridades halájicas porque se encuentran en el marco de un libro entero de oración. E incluso quienes se oponen a los talismanes, no pueden objetar el uso de estos libros, pues ¿qué mejor para un soldado que llevar en sus manos un Sidur o un libro de Tehilim y que de tanto en tanto los utilice para elevar una plegaria ante HaShem para que ayude y salve a Su pueblo Israel y actúe en favor de que los soldades regresen a sus hogares sanos y coronados por la victoria?





