Las leyes de las tres semanas
Estos son días de dolor por la destrucción del Templo. @ Es preciso abstenerse de escuchar canciones alegres desde el inicio de las tres semanas. @ Hasta el final del mes de Tamuz se puede llevar a cabo una sesión de gimnasia aeróbica cuyo objetivo principal sea ejercitar el cuerpo. @ Durante las tres semanas se puede realizar una velada de canciones que expresen apego a HaShem y anhelos de redención. @ Durante los nueve días no se puede celebrar un Bar o Bat Mitzvá tal como suele hacerse a lo largo de todo el año. @ A partir del inicio del mes de Av no se puede beber alcohol a modo de distracción o esparcimiento. @ Durante los nueve días (del mes de Av) se disminuye la actividad comercial, por ello no deben comprarse artículos o productos que producen alegría. @ En numerosas comunidades se acostumbra a adoptar una actitud estricta y no cortarse el cabello durante la totalidad de las tres semanas.
Hasta el inicio del mes de Av se permite pasear y bañarse en el mar o en una piscina porque nuestros sabios nos instruyeron que disminuyamos la alegría solamente a partir del mes de Av, pero antes de ello no tenemos prohibido efectuar actividades que nos reporten placer o deleite, y es preciso abstenerse únicamente de eventos poseedores de un carácter extremadamente jubilosos. Por lo tanto, se permite pasear, nadar y vacacionar en hoteles hasta el final del mes de Tamuz.
Pregunta: ¿Se permite escuchar música durante las tres semanas?
Respuesta: Estos son días de tristeza por la destrucción del Templo, y por ello, si bien nuestros sabios no decretaron normas especiales para manifestar dolor y duelo, los judíos acostumbran a mantener algunas costumbres luctuosas durante las tres semanas, entre las que se incluye la abstención de llevar a cabo eventos festivos bailables (rikudim umjolot) (Maguén Abraham 551:10).
En virtud de ello, las autoridades halájicas de la generación pasada debatieron si está o no permitido escuchar instrumentos musicales a través de artículos electrodomésticos durante las tres semanas. Con el correr de los años, la escucha de música a través de aparatos eléctricos se hizo más y más común, por lo que el carácter festivo de esta actividad se vio reducido. En la práctica, corresponde separar a las canciones en tres categorías: la primera, canciones alegres tales como las que se escuchan en los casamientos, de las cuales es preciso abstenerse desde el inicio de las tres semanas. La segunda, canciones que no son ni particularmente alegres ni especialmente tristes, entre las que se encuentran la mayoría de los temas musicales de la actualidad, así como la mayor parte de las composiciones clásicas. La tercera, canciones tristes como los réquiems o las melodías alusivas a la destrucción del Templo, las cuales está permitido escuchar incluso durante los nueve días.
Bajar el volumen de la música
Cuando escuchamos música a un volumen alto, aunque se trate de música neutra en cuanto a su estilo, la potencia le confiere a la melodía carácter festivo y la transforma en una canción alegre. Por ello, también en el caso de canciones que está permitido escuchar durante las tres semanas, no se lo debe hacer a un volumen alto. De igual manera, no se debe asistir a un concierto de música triste (réquiems) durante las tres semanas, y si bien se trata de melodías luctuosas, el concierto como tal es un evento festivo y alegre (Pninei Halajá Zmanim 8:4, ed. 5783).
Clase de baile o de gimnasia aeróbica
No se debe llevar a cabo clases de danza, conciertos ni veladas de canto de carácter alegre y tampoco se puede participar de ellos.
Las clases de gimnasia aeróbica que son acompañadas de música y tienen por objetivo ejercitar el cuerpo, pueden llevarse a cabo hasta el final del mes de Tamuz, y corresponde esmerarse por escoger melodías que sean acorde al momento, y por ende, no sean conocidas como alegres.
Eventos educativos y culturales
En un evento educativo o cultural está permitido poner música acorde a su carácter. E incluso en los nueve días se permite poner canciones tristes que expresan el dolor por la destrucción del Templo, así como también melodías que manifiestan el anhelo de la construcción de la Torá, el pueblo y la tierra de Israel (ver Pninei Halajá Zmanim 8:4).
Asimismo, durante las tres semanas está permitido efectuar veladas de canciones de apego a HaShem y de anhelos de redención dado que no se trata de canciones alegres. Durante los nueve días, se puede llevar a cabo una clase o una conferencia en la que se incluya música o canciones que expresan dolor por la destrucción del Templo y anhelos de redención.
Tocar música y cantar durante comidas preceptivas
A lo largo de las tres semanas, se permite cantar canciones alegres durante las comidas preceptivas como las que se efectúan para celebrar una circuncisión, la redención de un primogénito o las comidas que se llevan a cabo durante la semana posterior a un casamiento (seudat sheva berajot), y hasta el final del mes de Tamuz se permite también poner en ellas música como la que se oye durante todo el año.
Al llegar el mes de Av, ya no se debe hacer oír música alegre en un aparato electrónico y se pueden cantar a capela solamente aquellas canciones que están vinculadas a la alegría preceptiva que convoca a las personas. Incluso, se permite danzar en ronda, tal como se acostumbra a hacer en la celebración de un Brit Milá.
Tocar música durante la Havdalá y durante la comida posterior a ella (Melavé Malká)
Familias que acostumbran a tocar canciones religiosas al concluir el Shabat, pueden continuar con su práctica hasta el inicio del mes de Av, ya que en las horas contiguas al Shabat, en las que tiene que llevarse a cabo la comida de Melavé Malka, aun prevalece la atmósfera sabática que es ajena a las prácticas luctuosas. Además, se trata de música sagrada.
Bar y Bat Mitzvá
Hasta el inicio del mes de Av se permite celebrar un Bar o un Bat Mitzvá en el día en que el niño o niña pasa a estar obligado por las mitzvot. Asimismo, se permite contratar músicos a condición de que se acostumbre a hacerlo durante todo el año. En caso de que resulte difícil llevar a cabo la celebración en el día exacto del comienzo de la obligación de observar los preceptos y se desee hacerlo en los días contiguos, corresponde que los homenajeados terminen el estudio de un libro importante, y entonces se podrá efectuar la celebración con música y con músicos, tal como se acostumbra a hacer a lo largo de todo el año. En caso de que no puedan terminar el estudio de un libro, a posteriori, podrán respaldarse en la conclusión del estudio de un libro que efectúe algún pariente. En caso de que ello no sea posible, ante la falta de alternativas, podrán respaldarse en la disertación del Bar o Bat Mitzvá que es importante y contiene palabras de Torá, y por su intermedio quedará en evidencia que la fiesta en sí obedece a la alegría del ingreso del niño o la niña al mundo de la observancia.
Sin embargo, durante los nueve días no se puede celebrar una Bar o Bat Mitzvá tal como se acostumbra a hacerlo a lo largo de todo el año, ya que en un evento de esta naturaleza se suele invitar a muchas personas y se suele también poner música, y ello está prohibido en esos nueve días. Por lo tanto, lo correcto es posponer la gran fiesta para después del 9 de Av, y en el día del arribo a la edad de la observancia se puede llevar a cabo una comida en el seno del hogar con carne, vino y un número reducido de invitados (Pninei Halajá Zmanim 8:3).
Paseos y esparcimiento en un hotel
Se permite pasear y tomar baños de mar o nadar en la piscina hasta el inicio del mes de Av, porque solo a partir de esa fecha los sabios nos indicaron que disminuyamos nuestra alegría, pero antes de ello no está prohibido llevar a cabo actividades que conlleven disfrute o deleite, y solamente es preciso abstenerse de aquellos eventos que implican una gran alegría. Por lo tanto, se permite pasear, nadar y vacacionar en hoteles hasta el final del mes de Tamuz.
Al iniciarse el mes de Av se reduce la alegría, y por ello, es preciso abstenerse de paseos o recreaciones que estén destinados principalmente al placer y el júbilo.
No obstante, durante los nueve días puede llevarse a cabo un paseo o una vacación básicamente destinados al estudio o a la preservación de la salud.
Nadar en los nueve días
Desde el inicio del mes de Av no se debe nadar como forma de esparcimiento. Pero si la natación tiene por objeto preservar la salud, por ejemplo, en el caso de aquellas personas que acostumbran a nadar a diario durante media hora en la piscina, podrán seguir haciéndolo hasta el Shabat anterior al 9 de Av, Shabat Jazón. Pasado este Shabat, corresponde adoptar una actitud más estricta. Quien precise nadar por prescripción médica, podrá seguir haciéndolo hasta la víspera del 9 de Av (ver Pninei Halajá Zmanim 8:5).
El recitado de la bendición de Shehejeianu durante las tres semanas
Se acostumbra a abstenerse del recitado de la bendición de “Shehejeianu” durante las tres semanas pues ¿cómo podemos agradecer “que nos mantuviste con vida, nos apoyaste y nos hiciste llegar hasta este día” en tiempo de desgracia? E incluso hay quienes adoptan una actitud aún más estricta y se abstienen también de recitar esta bendición durante los shabatot de las tres semanas, a pesar de que, en la práctica, en Shabat se puede recitar la bendición de “Shehejeianu”.
A la persona a la que se le presente la oportunidad del cumplimiento de un precepto por el cual se bendice “Shehejeianu”, por ejemplo, un Brit Milá, que la recite (Shulján Aruj 551:17). Asimismo, quien vea a un amigo querido al cual no vio durante treinta días y se alegre por ello, que recite la bendición de “Shehejeianu”, pues de no hacerlo en el momento, se perdería la oportunidad de recitarla.
Compras durante las tres semanas
Dado que no se recita la bendición de “Shehejeianu” durante las tres semanas, no se deben efectuar compras que conlleven su recitado, como es el caso de una prenda de vestir a estrenar o un artículo nuevo para el hogar. Sin embargo, hasta el final del mes de Tamuz se permite adquirir cosas que no requieran del recitado de “Shehejeianu” por no ser suficientemente importantes, como es el caso de los calcetines o las camisetas. Asimismo, una pareja puede comprar un mueble, pues dado que este pertenece a ambos, se recita la bendición de “Hatov Vehameitiv” y no la de “Shehejeianu”. Sin embargo, una persona sola debe abstenerse de adquirir un mueble porque ello implica el recitado de “Shehejeianu” (Pninei Halajá Zmanim 8:6).
Empero durante los nueve días se reduce la actividad comercial por lo que no se deben adquirir artículos que generen alegría, aunque no se recite por ellos la bendición de “Shehejeianu”, como en el caso de los calcetines y las camisetas, así como tampoco se deben adquirir muebles para la familia por los que se recita la bendición de “Hatov Vehameitiv”. Esta prohibición incluye la adquisición de productos vía internet (ídem 8:15).
Bodas
La mayoría de las comunidades de Israel acostumbra a no celebrar casamientos durante las tres semanas. Esa es la costumbre de todas las comunidades ashkenazíes y la mayoría de las sefaradíes, amén de las de Turquía, Marruecos y el Yemen.
Hay comunidades sefaradíes que acostumbran a abstenerse de celebrar matrimonios únicamente durante los nueve días, y así está escrito en el Shulján Aruj (551:2, Yabía Omer 6:43).
Novios de comunidades en las que se acostumbra a celebrar bodas hasta el final del mes de Tamuz pueden contratar para su casamiento una orquesta común, ya que no hay alegría de novio y novia sin la presencia de instrumentos musicales. E incluso quien no acostumbra a casarse en estos días, puede bailar y participar de la alegría de quienes sí lo hacen, ya que se trata de una alegría preceptiva (simjá shel mitzvá).
Compromisos (erusín)
No se deben celebrar fiestas de compromiso durante las tres semanas. Y también quienes adoptan una actitud flexible por efecto de la cual se celebran enlaces nupciales, no podrán celebrar un compromiso en un salón de fiestas. No obstante, se podrá llevar a cabo una fiesta de compromiso en el seno del hogar hasta el final del mes de Tamuz con los cánticos y las danzas acostumbradas, porque se trata de una alegría preceptiva en virtud del acuerdo de los novios de contraer matrimonio.
Durante los nueve días, en los que es preciso disminuir la alegría, se prohíbe incluso celebrar una fiesta de compromiso modesta y en el seno del hogar. Pero los padres de ambos novios pueden reunirse y fijar las condiciones del enlace. Si bien este encuentro lleva implícita una alegría, y en estas circunstancias se suele servir un refrigerio liviano, dado que por su intermedio la relación entre los novios podrá materializarse y transformarse en un hecho consumado e implica acercar el cumplimiento del precepto de casarse, estará permitido llevar a cabo la reunión. Asimismo, se permite e incluso resulta preceptivo que los solteros se encuentren durante estos nueve días a los efectos de casarse (ídem 8:9).
El corte del cabello durante las tres semanas y los nueve días
Nuestros sabios instituyeron que no nos cortemos el cabello ni lavemos nuestra ropa durante la semana en la que cae el 9 de Av (Tratado de Ta’anit 26(B)). Y así acostumbran a proceder parte de los sefaradíes que no se cortan el cabello desde el inicio de la semana en la que cae el 9 de Av, pero antes de ello, sí se lo cortan (Shulján Aruj Oraj Jaím 551:3).
Sin embargo, en numerosas comunidades se acostumbra a adoptar una actitud estricta y sus miembros no se cortan el cabello durante las tres semanas. Esta es la costumbre de los ashkenazíes y de parte de los sefaradíes, incluidos los judíos de Marruecos y Djerba que actúan de acuerdo con las costumbres del Arízal (Ramá 551:4, Kaf HaJaím 80, Kitzur Shulján Aruj Toledano 387:8, Brit Kehuná 2:12). La costumbre de los judíos de Túnez, Argelia y Libia es no cortarse el cabello a partir del inicio del mes de Av.
Corte de cabello en honor a una alegría preceptiva
En honor a un Brit Milá, en caso de necesidad, el padre del bebé, el padrino y el circuncidador (mohel) pueden cortarse el cabello hasta la semana en la que cae el 9 de Av. Corresponde que el joven Bar Mitzvá no se corte el cabello en estos días porque puede hacerlo antes del 17 de Tamuz. Pero el padre del homenajeado que acostumbra a afeitarse a diario, puede hacerlo previo a la comida preceptiva de su hijo hasta la semana en la que cae el 9 de av.
El afeitado de la barba durante las tres semanas
Según los que acostumbran a no cortarse el cabello durante las tres semanas, hay quienes entienden que es preciso adoptar una actitud estricta y tampoco afeitarse. Así proceden muchos de los que cumplen puntillosamente con la norma. Por otra parte, están los que consideran que no está prohibido afeitarse hasta el final del mes de Tamuz, pues el afeitado no implica nada de carácter festivo sino simplemente corregir una desprolijidad. Es correcto que cada hombre proceda como solía hacerlo su padre. Quien carezca de tradición familiar, consideramos que es bueno que se afeite cada víspera de Shabat hasta el final del mes de Tamuz, y en caso de que desee hacerlo a diario -podrá.
Sin embargo, desde el inicio del mes de Av, e incluso previo al Shabat Jazón, según la costumbre de los ashkenazies y parte de los sefaradíes es correcto no afeitarse. En la semana en la que cae el 9 de Av, según todas las opiniones está prohibido afeitarse (Pninei Halajá Zmanim 8:9, ed. 5783).





