Lugar de colocación de los tefilín (las filacterias)

VAETJANÁN 2025

Lugar de colocación de los tefilín (las filacterias)

Es un precepto positivo de la Torá ponerse cada día sobre el brazo la filacteria correspondiente a ese órgano. @ Otro precepto adicional es el de colocarse la filacteria correspondiente a la cabeza “entre los ojos”. @ El lugar de colocación de la filacteria del brazo es sobre el músculo abultado del brazo, con una ligera inclinación hacia el interior en dirección al corazón. @ El lugar de colocación de los tefilín de la cabeza va desde el inicio de donde crece el cabello sobre la frente hasta la zona donde la cabeza de un bebé es blanda. @ Es preciso ubicar el tefilín exactamente en el centro de la cabeza, frente al espacio “entre los ojos”. @ Quien con los años haya quedado calvo podrá colocar la filacteria de la cabeza en el lugar donde le crecía el cabello cuando era joven.

Hay que cuidar que ni siquiera una pequeña parte de los tefilín quede por debajo de la línea de crecimiento del cabello en dirección a la frente, ya que según la opinión de muchas autoridades halájicas, si tan solo una mínima parte de los tefilín se colocare sobre la frente, no se cumplirá el precepto y se considerará que la bendición correspondiente fue recitada en vano.

El precepto de los tefilín

Este Shabat, en la porción de Vaetjanán, leeremos la sección del Shemá, en la cual aparece el mandamiento de los tefilín: “Oye Israel, HaShem es nuestro D’s, HaShem es Uno (Único). Ama a HaShem tu D’s con todo tu corazón, con todo tu ser, y con todo tu poder.  Habrán de estar las palabras estas -que Yo te ordeno hoy- sobre tu corazón… Átalas por signo sobre tu mano y serán señales entre tus ojos” (Devarim-Deuteronomio 6:4-8). Por lo tanto, nos ocuparemos en esta ocasión del precepto de los tefilín, enfocándonos en las leyes referentes al sitio preciso de su colocación.

Es un precepto positivo de la Torá ponernos cada día los tefilín del brazo y los de la cabeza, para recordar siempre los fundamentos de la fe. Dentro de los tefilín se colocan cuatro porciones de la Torá en las que se ordena ponérselos: 1) “Kadesh Li kol bejor” (Shemot-Éxodo 13:1-10); 2) “Vehaiá ki yeviajá” (ídem 13:11-16); 3) Shemá Israel (Devarim-Deuteronomio 6:4-9), 4) “Vehaiá im shamoa” (ídem 11:13-21).

El contenido de las porciones de los tefilín

En estas cuatro secciones aparecen los principios esenciales de la fe de Israel y de su Torá: Las dos primeras porciones tratan sobre la santidad de los primogénitos, la tierra de Israel, la salida de Egipto y la festividad de Pesaj, lo cual expresa la santidad y la singularidad del pueblo de Israel, a quien HaShem sacó de Egipto por medio de señales y maravillas, revelando así al mundo que Él es el Rector Providente de toda la creación. Dado que la salida de Egipto es la base de la fe de Israel, en estas secciones también se ordena celebrar Pesaj y relatar a los hijos la historia del Éxodo en la noche del Seder.

Las dos últimas secciones exponen los fundamentos de la fe y el propósito de Israel. En la sección del “Shemá” se ordena la fe en la unicidad de D’s, el amor a Él con todo el corazón y toda el alma, el estudio constante de la Torá y transmitirla a los hijos. En la sección final se describe la misión del pueblo de Israel: heredar la tierra buena, cumplir allí todos los preceptos y recibir la bendición divina. También se enseña el principio de recompensa y castigo: HaShem es Providente con el pueblo de Israel; si pecamos, perderemos la tierra, pero si obedecemos Su voz, seremos bendecidos y viviremos mucho tiempo en la tierra que fuera prometida a nuestros padres.

El lugar de colocación de los tefilín del brazo

El lugar de los tefilín del brazo es sobre el músculo abultado del brazo, con una ligera inclinación hacia adentro, en dirección al corazón. Está dicho en la sección de “Shemá Israel”: “Átalas por signo sobre tu mano” (Devarim-Deuteronomio 6:8), y también está dicho en la sección de “Vehaiá im shamoa”: “Pondrán estas mis palabras sobre su corazón y sobre su alma, y las atarán como señal sobre su mano” (Devarim-Deuteronomio 11:18). De esto los sabios aprendieron (Tratado de Menajot 37(B)) que se debe colocar los tefilín en el punto más alto del brazo, que es en el lugar del kiboret, es decir, el músculo que sobresale entre el hombro y el codo. Además, está dicho que se coloquen los tefilín “sobre su corazón”, lo que significa sobre el músculo del brazo que está frente al corazón. También aprendemos de aquí que es correcto inclinar los tefilín un poco hacia el lado del corazón, pero no demasiado, pues de lo contrario no estarán sobre el músculo.

Como motivo o razón para el precepto, se puede decir que amarrar los tefilín al brazo pretende recordarnos dos cosas: La primera, que por encima de todas las grandes acciones que el hombre realiza con sus manos y músculos, está la fe en Aquel que nos dio la fuerza para hacer todo eso. La segunda, que el corazón, con toda su fuerza emocional, debe estar orientado y guiado por la Torá; por eso colocamos los tefilín sobre el músculo del brazo y frente al corazón.

¿Acaso el tefilín debe ser colocado justamente en la mitad inferior del hueso?

Rabenu Peretz escribió que no todo el músculo es apto para colocar los tefilín, sino únicamente la parte de aquel que se encuentra en la mitad inferior del hueso que va desde el codo hasta el hombro. Así fue dictaminado en el Shulján Aruj y también por el Ramá (Oraj Jaím 27:1, 7), que la filacteria del brazo debe estar en la mitad inferior del hueso. Lo mismo escribieron muchos de los sabios de las últimas generaciones (ajaronim) (Levush, Maguen Abraham, Shulján Aruj HaRav, Artzot HaJaim). Y hay quienes opinan que incluso a posteriori, si la persona no puede colocar su filacteria en la mitad inferior del brazo y lo hace en la mitad superior, no deberá recitar la bendición correspondiente (Jaiei Adam 14:10; Yejavé Da’at 5:3).

Sin embargo, esto plantea una gran dificultad. En primer lugar, porque los demás sabios medievales (rishonim) que precedieron a Rabenu Peretz no mencionaron este detalle, sino que solo dijeron que el lugar de los tefilín es sobre el kibóret (músculo del brazo). Asimismo, los sabios dijeron que los tefilín deben estar frente al corazón, y el corazón no está frente a la mitad inferior del brazo, sino frente a la parte media o un poco más arriba. Además, Rabenu Peretz escribió sus palabras de una forma simple, sin explicar la fuente de esta novedad. También dijeron los sabios que en el brazo hay lugar para colocar dos tefilín, y según Rabenu Peretz, no habría espacio para ello. Por último, en los muchachos jóvenes, la mitad inferior queda fuera del músculo, y según el sentido simple de la Guemará y de la mayoría de los juristas (poskim), es obligatorio colocar la filacteria sobre el sitio del músculo.

La explicación según la cual no existe controversia

Se puede decir que Rabenu Peretz quiso explicar lo que es obvio y aceptado, y como no lo consideró una novedad, no vio necesidad de fundamentarlo. Su intención sería que el lugar del kiboret esté en la mitad inferior de todo el hueso, es decir, el que va del hombro al codo. El lugar del kiboret cuando el brazo está recto —su posición habitual— es entonces más largo (Oraj Mishpat 4). Y no se debe argüir que hay que medir el hueso desde la axila, pues al alzarlo, la medida desde el codo hasta el centro de la axila resultará igual. De esta manera, resulta que la parte principal del kiboret queda en la mitad inferior y frente al corazón. Así se resuelven los principales argumentos esgrimidos en contra de la opinión de Rabenu Peretz. No obstante, sigue siendo problemático que haya algo de músculo por encima de la mitad superior, y es posible que él no pretendiera calcular el hueso con exactitud, sino simplemente explicar que, en general, se trata de la mitad inferior.

La ley en la práctica

Sin embargo, hubo quienes no interpretaron así la opinión de Rabenu Peretz y, debido a todas las objeciones a su postura, dictaminaron que su opinión no debe ser tomada en cuenta en lo más mínimo (Gaón de Vilna 27:1; Ma’asé Rav, Tefilín 21). En la práctica, la mayoría de los sabios de las últimas generaciones (ajaronim) opinan que lo principal es que el lugar de los tefilín esté sobre el músculo, y aunque, idealmente, conviene tener en cuenta la opinión de Rabenu Peretz y colocarlos en la mitad inferior, si alguien tuviere alguna  dificultad para colocarlos allí —por ejemplo, porque tiene una herida, o porque es joven, su brazo es corto y sus tefilín son grandes—, podrá colocarlos sobre el músculo, incluso por encima de la mitad inferior del hueso, recitando la bendición correspondiente (Ha’amek Sheelá 145:3; Mishná Berurá 4; Ben Ish Jai, Jaiei Sará 6, y muchos otros).

El lugar de colocación de los tefilín de la cabeza

El lugar para colocar los tefilín de la cabeza va desde el inicio del lugar donde crece el cabello, por encima de la frente, hasta donde la cabeza de un niño pequeño es blanda, es decir, el final de la zona blanda en la coronilla. Hay que colocar esta filacteria de manera tal que esté centrada en la cabeza, alineada con el espacio entre los ojos (Shulján Aruj 27:9-10). Si los tefilín no estuvieren exactamente en el centro de la cabeza y se movieren un poco hacia la derecha o hacia la izquierda, mientras sigan alineados con el espacio entre los ojos, seguirán estando en su lugar correcto. Por lo tanto, no es necesario usar un espejo para ajustarlos con exactitud, basta con colocarlos palpando con la mano (Divrei Jaim II:6; Tzitz Eliezer XII:6:2).

Todo el tefilín debe estar en el lugar donde crece el cabello

Es necesario cuidar que incluso una pequeña parte de los tefilín no esté por debajo de la línea de crecimiento del cabello, sobre la frente, ya que, según la opinión de muchas eminencias, incluso si una pequeña parte de la filacteria estuviere sobre la frente, no se cumplirá el precepto y resultará que la bendición fue recitada en vano. Dado que la forma de la cabeza es algo redondeada y la base de los tefilín es recta, puede suceder que el borde de los tefilín no toque exactamente el lugar donde crece el cabello. Por eso hay que verificar bien dónde están colocados, y si incluso una parte mínima estuviere por debajo del lugar donde comienza a crecer el cabello, no estarán en su sitio y no se cumplirá con el precepto. Quien con los años hubiere perdido el cabello, podrá colocarlos en el lugar donde le crecía cuando era joven, ya que lo determinante es el sitio de crecimiento según lo habitual en la mayoría de las personas.

Sobre qué se debe tener cuidado

Algunos opinan que únicamente la “caja” del tefilín (la ketzitzá) debe estar en el lugar del cabello, mientras que la base (titorá) puede quedar alineada con la frente (Olat Tamid 27:8; Turei Zahav según Beit Ya’akov). Sin embargo, muchos interpretaron que también la titorá debe estar sobre el lugar de crecimiento del cabello (Responsa Beit Ya’akov 131; Maamar Mordejai 27:8; Pri Megadim, Mishbetzot Zahav 27:10; Shvilei David 27:4; Imrei Yosher Jadashot 3; Mishná Berurá 27:33; Yejavé Da’at 5:3). El Rav Kuk, en su juventud, escribió el artículo “Javash Peer” para reforzar con firmeza la obligación de que también la titorá esté sobre el lugar de crecimiento del cabello, ya que quien no lo hace pierde la mitzvá y recita una bendición en vano; por lo tanto, se debe advertir a quien lo coloca de forma incorrecta.

Quienes sostienen que basta con que la mayor parte del tefilín esté sobre el lugar del cabello

No obstante, hubo quienes acostumbraron a colocar parte del tefilín fuera del lugar del crecimiento del cabello, como se testimonió, por ejemplo, de los Rebes de Belz. Hay tres fundamentos para esta práctica:

Algunos juristas como Turei Zahav y Olat Tamid sostienen que la titorá no necesita estar sobre el lugar del cabello. Así también escribió Torat Jaim Sofer (27:10).

Algunos dicen que basta con que la mayor parte de la ketzitzá esté sobre el lugar del cabello (Tiferet Tzví I:1; Dvar Yehoshúa IV:11).

Otros opinan que lo que queda “en el aire” no cuenta, y es suficiente con que la parte que toca la cabeza esté sobre el lugar del cabello (Dvar Yehoshúa, ídem; Omer Veda’at I).

Algunos rabinos enseñaron que, en principio, hay que ser estrictos como los que exigen que todo esté sobre el lugar del cabello, pero justificaron a los que son más flexibles con estos argumentos, y por eso indicaron no reprenderlos (Da’at Kedoshim 27:9; Majshavot Be’etzah I).

La ley práctica: que todo el tefilín esté sobre el lugar del cabello

En la práctica, dado que muchos sostienen que toda la filacteria debe estar colocada sobre el lugar del cabello y que, si incluso una parte mínima no lo está, no se cumple con el precepto y la bendición recitada es en vano, se debe ser estricto y cuidar este detalle. Dado que la correa alrededor de la cabeza se ajusta a diario, esta tiende a estirarse desde el nudo, haciendo que el tefilín se deslice hacia la frente. Por eso es necesario revisar el estado de las correas cada seis meses o un año. Por lo general, es preferible que la correa sea algo más corta, de modo tal que, aunque se estire un poco, el tefilín siga estando en su lugar (Mishná Berurá 27:33).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

כתבות נוספות באתר:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Yeshiva Har Brajá We use cookies to ensure the website functions properly and improve user experience. You can choose which types of cookies to enable.
Cookie Selection