La Visión
La Yeshivá Har Berajá aspira a formar eruditos de la Torá, dictaminadores de la ley judía (*poskei halajot*), comprometidos profundamente con la vida pública y del Estado, para convertirse en los líderes espirituales de la nación. Asimismo, nos esmeramos en guiar a científicos y profesionales prácticos idealistas, cuyas raíces estén firmemente plantadas en el Beit Midrash (Salón de Estudio) y que personifiquen en su diario vivir la visión de *Tikún Olam* (la rectificación del mundo) mediante un desarrollo profundo, continuo y creativo en la Torá.

El Estudio
En la Yeshivá Har Berajá, el estudio se lleva a cabo desde la fe en el poder de la Torá para iluminar y rectificar el mundo entero. En la senda del aprendizaje, se enfatiza una actitud saludable hacia la vida y la realidad tangible, complementada por el deseo de influir y actuar en aras de la nación y la tierra. Por consiguiente, además del estudio del Talmud, se imparten clases de Halajá (ley práctica) y Emuná (fe), esclareciendo dilemas contemporáneos con valentía, originalidad y gran sentido de responsabilidad.

En la Yeshivá se desarrollan dos programas principales de estudio:
- El Programa de Yeshivá Gvoá (Superior), donde los alumnos consagran años consecutivos al estudio diligente e ininterrumpido de la Torá, forjándose como sabios imbuidos de temor a los Cielos, con el fin de propagar la Torá en el seno del pueblo de Israel.
- El Programa Hesder, en el cual los estudiantes combinan de forma armónica el estudio consagrado de la Torá con el servicio activo en las Fuerzas de Defensa de Israel. Este trayecto se extiende aproximadamente por cinco años.
Estudio Profundo del Talmud (*Iún*)
«Grande es el estudio que conduce a la acción» (Tratado de Kidushín 40b). Bajo esta premisa, en el marco del estudio analítico del Talmud, comenzamos con los tratados intrínsecamente ligados al quehacer diario del judío (Berajot, Shabat, Julín, Ketubot, Pesajim, Menajot, etc.). Los temas se abordan desde sus raíces en la Guemará y los Rishonim (comentaristas medievales), ascendiendo cronológicamente hasta las autoridades halájicas contemporáneas. En el aprendizaje, se pone un relieve especial en la comprensión honda de los *ta’amei hamit zvot* (los fundamentos de los preceptos). De este modo, el alumno asimila los pilares de la Torá y adquiere las herramientas indispensables para conducir su existencia conforme a la Torá, con alegría y plenitud interior. Esta comprensión rigurosa y el esclarecimiento de los vínculos entre la Torá y lo cotidiano forjan una relación viva y trascendente con los preceptos.

Emuná (Pensamiento y Fe)
Durante su estadía en la Yeshivá, los alumnos examinan una vasta gama de conceptos teológicos en el ámbito de la Emuná, tanto mediante el estudio riguroso del Tanaj como de obras clásicas de la envergadura del Cuzarí, Mesilat Yesharim, los textos del Maharal y las enseñanzas de los grandes sabios del jasidismo. De igual forma, se sumergen devotamente en el magisterio del Rabino Abraham Itzjak HaCohén Kook זц”λ. Entre los cursos distintivos impartidos en la institución, sobresalen las disertaciones semanales sobre Historia y Filosofía Judía, así como cátedras avanzadas sobre las premisas del pensamiento filosófico general, que sirven de propedéutica a la Torá del Rav Kook.
Tanaj (Biblia Hebrea)
El Tanaj constituye el cimiento viviente y la raíz de la Torá Oral. En consonancia con el precepto de abarcar la Torá en su totalidad, la Yeshivá brinda a sus educandos la posibilidad de estudiar las Sagradas Escrituras de principio a fin por medio de clases profundas. De esta manera, los estudiantes logran una comprensión cabal e integral de todos los Libros Bíblicos.
Servicio Militar
La mitzvá de servir en las fuerzas armadas posee una relevancia capital para los alumnos de la Yeshivá; en consecuencia, el sentimiento de responsabilidad hacia el vigor, el rigor profesional y la probidad moral de las huestes de Israel es supremo. Los estudiantes de la Yeshivá adscritos al programa Hesder son reconocidos por su hidalguía espiritual y su firme observancia en materia ritual y de recato moral (lo cual contempla, bajo estricto dictamen halájico, la objeción ante órdenes que colisionen directamente con la ley de la Torá), el porte orgulloso de los Tzitzit y la separación decorosa entre varones y mujeres en el ámbito castrense. Paralelamente, los soldados manifiestan entereza y un alto nivel técnico en los adiestramientos, ganándose el privilegio de liderar el cumplimiento de este precepto. Su encomiable influjo en la elevación espiritual del ejército y el acercamiento de sus hermanos a la Torá es patente en cada frente donde sirven.

Programas de Estudios Continuos
La Yeshivá pone a disposición múltiples alternativas de perfeccionamiento en correspondencia con los talentos individuales de cada alumno:
Colel Rabínico: concebido para alumnos destacados con la vocación de desempeñarse como rabinos comunitarios, educadores o docentes en academias talmúdicas. Estos estudiantes prolongan sus investigaciones rabínicas durante varios años.
Programa Shiluvim: concede a estudiantes solteros y casados que han concluido el ciclo Hesder la preciada oportunidad de cursar una carrera académica en la Universidad de Ariel, manteniendo simultáneamente su rutina de estudio de Torá en el Beit Midrash de la Yeshivá. En la actualidad, más de 90 alumnos componen este programa.

Programa de Postgrados Avanzados: diseñado específicamente para los egresados de «Shiluvim» que aspiran a maestrías y doctorados. La iniciativa incentiva a los alumnos a descollar en la investigación científica, bajo la premisa de que escrutar las ciencias naturales no representa meramente un sustento material, sino un recurso idóneo para profundizar en la Torá e implementar los ideales divinos en el mundo físico.
Instituto del Profesorado: este trayecto formativo, coordinado en cooperación con el Colegio Académico Lifchitz, otorga el título de Bachiller en Educación (B.Ed.) a aquellos jóvenes con el anhelo de incursionar en las aulas como docentes y guías de las futuras generaciones.
Egresados
La Yeshivá ha tenido el enorme mérito de presenciar la inserción exitosa de sus egresados en ámbitos religiosos, educativos y de gestión nacional. Ya sea rigiendo comunidades, rigiendo aulas, erigiendo y poblando la Tierra Prometida, liderando medios de comunicación o descollando en diversas profesiones, nuestros antiguos alumnos santifican el Nombre Divino, trasladando los sublimes ideales de la Torá de la Tierra de Israel a la práctica diaria. El resplandor de la Yeshivá se proyecta nítidamente a través de ellos, reflejado en el decoro de sus familias y sus estilos de vida. Conservamos un nexo portentoso con nuestros graduados por medio de visitas periódicas, jornadas de estudio conjunto, celebraciones comunitarias y un entrañable amor compartido por la Torá.
Los egresados de la Yeshivá constituyen un engranaje medular para la prosperidad del asentamiento de Har Berajá. Una considerable porción de ellos opta por avecindarse y labrar su porvenir aquí. Entre sus filas contamos con rabinos, pedagogos, ingenieros de múltiples ramas y dirigentes comunitarios, todos revestidos de un genuino compromiso patrio y un espíritu altruista hacia el prójimo.

Instituto de Publicaciones Har Berajá
Paralelamente a las labores académicas de la Yeshivá, funciona el Instituto de Publicaciones Har Berajá, consagrado a la investigación metodológica y la edición de literatura rabínica. Más información sobre el instituto.
La Comunidad de Har Berajá
Los alumnos casados (*avrejim*) y los rabinos de la Yeshivá residen en Har Berajá, vigorizando de este modo el tejido comunitario. Los múltiples graduados que eligen afincar sus hogares en Har Berajá, impelidos por su nexo entrañable con la Yeshivá y su amor al asentamiento, cumplen el precepto de poblar la Tierra de Israel en su máxima expresión. Los residentes de Har Berajá afianzan la presencia soberana judía en el corazón de la heredad ancestral, proveyendo seguridad y templanza a todo el Estado de Israel. El establecimiento primigenio de la Yeshivá dotó al lugar de un impulso demográfico sin parangón, acelerando la absorción de nuevas familias. Con su devoción por el estudio y su alto idealismo, los egresados infunden un matiz singular de alegría, benevolencia y optimismo al quehacer cotidiano. Más sobre Har Berajá.
