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Las leyes de los nueve días

MAS’EI 2022

Las leyes de los nueve días

La lucha de los docentes por mejorar su salario es justificada, pero debería centrarse en la mejora de la paga de los maestros más jóvenes.

Se permite construir viviendas en los nueve días, pero no se autoriza una reforma que tenga objetivos estéticos o suntuarios.

La prohibición de ingerir vino incluye también al jugo de uva, pero el resto de las bebidas alcohólicas están permitidas.

Prendas de vestir y ropa de cama infantil sucia no están incluidas en la prohibición de lavar, y el hacerlo no implica un elemento de regocijo.

Hay quienes entienden que está permitido afeitarse porque en nuestros días se trata de una acción rutinaria de aseo o decoro personal. En la práctica, que cada uno proceda conforme con la tradición de su padre para no faltarle el respeto. En el caso de quien carece de tradición familiar, corresponde que no se afeite durante los nueve días, a pesar de que así se ingresa al Shabat Jazón (el previo al 9 de Av) no arreglado.

La profesión docente es de las más importantes. ¿Qué es más relevante que la futura generación, aquella que los maestros promueven y educan? La importancia de esta labor profesional debe tener expresión también en una paga digna. Sin embargo, el conflicto de las organizaciones docentes debe centrarse únicamente en los educadores jóvenes, pues su actual salario deshonra la profesión, al tiempo que la paga de los docentes veteranos es sumamente decorosa.

La exagerada e injustificada brecha existente entre los sueldos de los educadores jóvenes y los de los veteranos atenta duramente contra la profesión docente. Dado que los salarios iniciales de los maestros principiantes son sumamente bajos, los jóvenes más capaces prefieren dedicarse a otras ocupaciones en las cuales podrán acceder a una mucho mejor paga desde las primeras etapas. Es muy probable que tras veinte años de ejercicio de la profesión el salario docente equipare al de otras labores e inclusive lo sobrepase, al tiempo que sus beneficiarios habrán de disfrutar de extensas vacaciones a las que otros trabajadores del mercado no pueden acceder. Pero cuando los jóvenes piensan sobre su porvenir, tienden a centrarse en la paga que habrán de percibir en su futuro inmediato y no toman en consideración el largo plazo. Así, perdemos a excelentes maestros que se abstienen de efectivizar su habilidad en el ámbito educativo simplemente porque en los primeros años de la labor docente la paga es magra.

Cabe también señalar, que el salario elevado de los docentes veteranos dificulta a aquellos que se cansaron de la profesión el cambiar de quehacer porque cualquiera sea la alternative que analicen resultará que sus condiciones laborales como docentes son mejores. Si la paga de los educadores jóvenes fuese elevada, ingresarían al sistema personas más habilidosas, que al desgastarse, podrían cambiar de profesión más fácilmente sin verse afectados.

Los sindicatos de la educación deberían representar a la totalidad del cuerpo docente y declarar del modo más contundente posible que hasta que el salario de los maestros jóvenes no suba significativamente no pedirán ningún aumento para los de mayor antigüedad en el cargo, esto es, para los educadores mas veteranos y fuertes. Todo shekel que se agregue al sistema debe ir únicamente a aumentar la paga de los maestros novatos.

Las costumbres de los nueve días y de la semana en la que cae el 9 de Av

Paseos, vacaciones y música

Dijeron nuestros sabios en la Mishná (Tratado de Ta’anit 26(B)) que “al iniciarse el mes de Av se disminuye la alegría”. Por lo tanto, en los nueve días no se deben llevar a cabo eventos alegres como por ejemplo paseos, vacaciones en hoteles y fiestas de camaradería. Se pueden llevar a cabo eventos que tienen fundamentalmente objetivos educativos o públicos. Por lo tanto, se permiten los paseos educativos o de aprendizaje, así como también las jornadas de estudio, aunque impliquen una cierta medida de alegría. Asimismo, quien requiera de descanso por prescripción médica podrá ir en estos días a un hotel o a una colonia de vacaciones.

Música: Desde el inicio del mes de Av no se debe escuchar música alegre o común por medio de aparatos electrónicos, pero se permiten las canciones tristes a bajo volumen. Cuando no se tiene la intención de escuchar música sino solamente programas en los que se habla, no se debe temer en virtud de la cortina musical de fondo.

Aseo

Según la usanza ashkenazí no se debe tomar un baño con agua caliente durante la totalidad de los nueve días, pero con agua tibia a los efectos de asearse – está permitido. Tibia significa que su contacto con el cuerpo no implica sufrimiento.

Los sefaradíes acostumbran a adoptar esta costumbre únicamente durante la semana en la que el 9 de Av cae, y este año, que el ayuno tiene lugar en domingo, no se aplica esta normativa.

Baño de mar o de piscina

Cuando el baño tiene por objeto el esparcimiento se prohíbe desde el inicio del mes de Av, ya que es necesario disminuir la alegría.

Cuando el baño persigue un objetivo terapéutico, en el caso de personas habituadas a nadar a diario en una piscina, según la usanza sefaradí se permite hacerlo hasta Shabat Jazón y según la ashkenazí esta actividad se evita durante la totalidad de los nueve días, y quien desee adoptar una actitud flexible conforme a la costumbre sefaradí – puede hacerlo.

Quien precise nadar por prescripción médica o terapéutica podrá hacerlo a priori hasta la víspera del 9 de Av.

La bendición de Shehejeianu al ver a un amigo

Quien durante los nueve días se encuentra con amigo muy querido al cual no vio por treinta días y se alegra al verlo, deberá recitar la bendición de Shehejeianu, ya que de no hacerlo se perderá la oportunidad de bendecir. Si bien corresponde evitar recitar la bendición de Shehejeianu durante las tres semanas que van del 17 de Tamuz al 9 de Av, en caso de que no hacerlo genere la pérdida de la oportunidad de bendecir – deberá hacerlo.

Construcción y refacción de viviendas

Durante los nueve días se permite construir viviendas, pero se prohíbe ampliar una residencia o un balcón sin que ello resulte indispensable. Asimismo, se prohíbe pintar las paredes de la casa o realizar reformas que persigan objetivos estéticos o suntuarios y que no sean esenciales, tales como el cambio de armarios, cortinas o persianas. En caso de que posponer la ejecución de las obras para después de los nueve días pudiese acarrear consigo ingentes pérdidas económicas – está permitido hacerlas.

La construcción o las refacciones que persiguen un propósito preceptivo, por ejemplo, la edificación de una sinagoga – se permite, e incluso se autoriza a poner revoque, pintar, colocar cortinas y persianas. Todo aquello que tenga como propósito servir al público, por ejemplo, la construcción de una escuela se considera también a estos efectos como obra en aras de cumplir un precepto.

Se acostumbra a no ingresar a una nueva vivienda (comprada o alquilada) durante los nueve días. Pero en caso de que una demora en el ingreso pudiese acarrear una importante pérdida económica – ello estará permitido.

Coser y tejer

Está prohibido coser y tejer prendas o kipot nuevas durante los nueve días, pero se permite reparar vestimenta ya usada. Quien se gana el sustento cosiendo o confeccionando vestimenta y en caso de abstenerse de hacerlo podría sufrir pérdidas económicas significativas – puede adoptar una actitud flexible.

Actividad comercial y la realización de compras

Durante los nueve días se disminuye el comercio que genera alegría, esto es, no se adquieren artículos suntuarios que generan regocijo tales como joyas, prendas de vestir y muebles. Es preciso abstenerse de ocuparse de estos menesteres, aunque se trate de artículos por los cuales no es preciso recitar la bendición de Shehejeianu, como en el caso de un mueble destinado a dos personas cuya bendición es HaTov VeHaMeitiv, o la adquisición de una prenda que habrá de ser vestida por primera vez después del 9 de Av.

Es también bueno no ocuparse en demasía de artículos u objetos que no generan alegría, por lo que quien esté acostumbrado a realizar grandes compras de alimentos una vez cada varias semanas – es bueno que la lleve a cabo antes o después de los nueve días.

A los efectos de cumplir con un precepto está permitido adquirir productos que generan alegría por los que no se recita la bendición de Shehejeianu, por ejemplo, tefilín y libros sagrados. Sin embargo, quien se alegre de sobremanera con sus nuevos libros, dado que corresponde recitar por ellos Shehejeianu, estará prohibido adquirirlos.

Una persona a la cual se le presenta una oportunidad de adquirir un objeto que genera alegría a un precio especial, y existe el temor razonable de que si espera hasta después del 9 de Av se la habrá de perder, tendrá permitido comprarlo en los nueve días para usarlo solo posteriormente.

Comerciantes que se dedican a la venta de artículos suntuarios que generan alegría, tales como joyas y ropa, tendrán permitido dedicarse a sus negocios en los nueve días para que no se les provoque un daño de importancia en virtud de la pérdida de clientes. Quien pueda cerrar su tienda sin que ello le provoque una pérdida considerable – deberá hacerlo en los nueve días.

Carne y vino

Según la usanza ashkenazí no se come carne ni se bebe vino durante la totalidad de los nueve días, y según la costumbre mayoritaria de los sefaradíes la costumbre aplica a partir del día 2 de Av. Según la usanza yemenita la abstinencia de la ingesta de carne y vino se limita únicamente a la comida previa al ayuno, esto es, la se’udá mafseket.

Todos los tipos de carne están incluidos en la prohibición, pero el pescado está permitido. Se acostumbra también a ser estrictos con comidas en las cuales se coció carne, como en el caso de la sopa de papas que fue cocinada con carne.

La prohibición de ingerir vino incluye también al jugo de uva, pero el resto de las bebidas alcohólicas están permitidas. Asimismo, se permite saborizar o aderezar alimentos con vinagre de vino e ingerir todo tipo de galletas o bizcochos que fueron amasados con vino. Sin embargo, a priori, no se debe agregar vino a la masa durante los nueve días.

Una persona levemente enferma a la cual ingerir carne o beber vino le resulte de provecho – podrá hacerlo. Otro tanto ocurre con una parturienta en los treinta días posteriores al parto, o una mujer que amamanta que precisa incrementar su volumen de leche.

En las comidas preceptivas tales como la que se realiza en honor a la finalización del estudio de un Tratado del Talmud o un libro importante – se permite comer carne y beber vino.

Se permite probar los alimentos cárnicos que se preparan para el Shabat para mejorar su sabor. Carne que sobró del Shabat debe ser guardada en el congelador hasta después del 9 de Av. Al finalizar el Shabat, quien realiza la havdalá tiene permitido beber del vino con el cual realizó la ceremonia, y es preferible emplear para ello jugo de uva. Asimismo, se permite realizar la havdalá con una bebida popular tal como la cerveza blanca.

La prohibición de lavar ropa para los originarios de Ashkenaz

Según la costumbre de los ashkenazíes está prohibido planchar durante la totalidad de los nueve días y para los sefaradíes esto se prohíbe únicamente en la semana en la que cae el 9 de Av, y este año que el ayuno cae en domingo – estará prohibido hacerlo solamente en ese día. Por lo tanto, todas las prohibiciones referidas al lavado de ropa aplican este año solamente para los ashkenazíes.

La prohibición de lavar y planchar prendas de vestir incluye también el lavado en seco. Sin embargo, se permite limpiar una mancha local.

Se prohíbe también vestir ropa lavada, o usar una toalla lavada al ducharse. Asimismo, se prohíbe tender la cama con sábanas lavadas o extender un mantel lavado sobre la mesa. En honor al Shabat se visten prendas lavadas y planchadas.

Quien no preparó ropa por medio de su uso al menos durante una hora antes de que entre en vigor la prohibición – que deje la prenda lavada sobre el suelo durante un rato o que la pise un poco (sin zapatos) para que esta ya no sea considerada flamante.

En estos días se permite vestir calzoncillos y calcetines lavados y cambiar las toallas de mano que se hayan ensuciado, porque el hacerlo no implica un placer sino simplemente evitar una situación desagradable. En caso de que ninguno de estos accesorios esté limpio, se los puede lavar.

Prendas y ropa de cama sucia pertenecientes a un niño no entran en la categoría de la prohibición ya que los infantes suelen ensuciarlas a menudo y su lavado no es motivo de especial alegría.

En los días hábiles que van del inicio del mes de Av hasta el día del ayuno no se visten ropas sabáticas, aunque no estén lavadas, por lo tanto, al finalizar el Shabat es preciso quitárselas. Sin embargo, en el caso de un Brit Milá, el padre y la madre tienen permitido vestir ropas sabáticas, así como también sus parientes en primer grado, el mohel (circuncidador) y el padrino. En honor al rescate de un primogénito la excepción aplica para el padre, la madre y el cohen.

Quien se gana el sustento con una lavandería puede hacerla trabajar hasta Shabat Jazón. Quien lava para hospitales y hoteles puede trabajar también en la semana en la que cae el 9 de Av.

Corte de cabello y afeitado

Muchos de los descendientes de sefaradíes acostumbran a no cortarse el cabello únicamente en la semana en la que cae el 9 de Av (Shulján Aruj). Los ashkenazíes y parte de los sefaradíes (costumbre del Arí, Marruecos y la Isla de Djerba) no se cortan el cabello durante la totalidad de las tres semanas. Se le puede cortar el cabello a niños pequeños a los que les resulte molesto. En honor a un Brit Milá, tanto el padre de la criatura como el mohel y el padrino pueden cortarse el cabello hasta la semana en la que cae el 9 de Av.

Según la opinión de muchos, el afeitado está incluido en el corte de cabello, y hay quienes entienden que está permitido afeitarse porque en nuestros días el hacerlo es una acción rutinaria de aseo o decoro personal. En la práctica, que cada uno proceda conforme con la tradición de su padre para no faltarle el respeto. En el caso de quien carece de tradición familiar, corresponde que no se afeite durante los nueve días, a pesar de que así se ingresa al Shabat Jazón (el previo al 9 de Av) desarreglado. Este año, que el inicio del mes de Av cae en Shabat está permitido afeitarse en honor al día sagrado ya que las costumbres luctuosas se manifestarán a lo largo de la semana posterior al Shabat.

Se permite  afeitar el bigote si molesta para comer, y una mujer tiene permitido cortar el pelo que comenzó a sobresalir de su cobertura de cabello o kisui rosh para poder lucir decorosamente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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