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La bendición por lo árboles frutales (birkat hailanot) y la kashrut de la cocina para Pesaj

VAIKRÁ 

La bendición por lo árboles frutales (birkat hailanot) y la kashrut de la cocina para Pesaj

Por la base de la norma se podría recitar la bendición por lo árboles frutales ni bien estos florecen una vez pasado el invierno, pero los cabalistas insistieron en que resultaban importante recitarla justamente en el mes de Nisán.

La kasherización de la cocina a gas debe llevarse a cabo mediante la exposición moderada al fuego de las rejillas o parrillas o su envoltura en papel de aluminio, y en el caso de la cocina por inducción, alcanza con verter agua hirviendo y calentar una olla sobre su superficie.

La kasherización de un horno: Se lo limpia de restos de alimentos y se lo calienta a la máxima temperatura durante media hora.

 

Quien sale en el mes de Nisán y ve árboles florecientes recita: “Baruj Atá Ad-onai Eloh-einu Melej Haolam Shelo Jisar Beolamó Ubará Bo Beriot Tovot Veilanot Tovim Lehanot Bahem Bnei Adam” (Bendito eres Tú HaShem, nuestro D’s, Rey del universo que en Su mundo nada falta, y creó en él creaturas buenas y árboles frutales buenos para el deleite del ser humano) (Tratado de Berajot 43(B)).

Esta bendición tiene por objetivo agradecerle a HaShem por sus bondades, el que haya hecho revivir y florecer a los árboles que permanecieron mustios durante el invierno, y ahora están colmados de brotes y de flores que en un futuro se habrán de transformar en frutas de las que habrán de disfrutar las personas (Pninei Halajá Berajot 15:8).

El tiempo del recitado de la bendición

El tiempo del recitado de la bendición depende del florecimiento de los árboles tras la finalización del invierno. El motivo por el cual nuestros sabios dijeron que el tiempo del recitado es durante el mes de Nisán se debe a que, por lo general, en la tierra de Israel los árboles suelen florecer en ese mes. Sin embargo, en los países del norte, donde el florecimiento de los árboles se demora y ocurre durante el mes de Yiar, a priori, se recita la bendición en ese mes, mientras que quienes habitan en el hemisferio sur, donde los árboles florecen durante el mes de Tishrei, se recita también la bendición al momento de florecer (Har Tzví Oraj Jaím 1:118).

Sin embargo, los cabalistas magnificaron en gran manera esta bendición ya que por su intermedio son reparadas aquellas almas que transmigraron en árboles, y explicaron que ese tipo de correcciones se llevan a cabo únicamente en el mes de Nisán, y en virtud de ello algunas de las autoridades halájicas de las últimas generaciones indicaron que era preciso recitarla específicamente en ese mes. Por ese motivo, las personas diligentes en el cumplimiento de los preceptos bendicen por lo árboles frutales en el mes de Nisán.

Leyes de la kasherización de los diferentes tipos de cocina o estufa

A los efectos de explicar las leyes de la kasherización de la cocina o la estufa, su uso con alimentos y utensilios cárnicos y lácteos, su kasherización tras una inaptitud (trefá) y su preparación para Pesaj, es preciso aclarar primeramente que existen cuatro tipos de rejilla:

1) Cocina a gas – Se trata del tipo más común. En estas el calor se produce por efecto del fuego que arde sobre el gas, y las ollas son colocadas sobre las rejillas o la parrilla que se encuentran sobre la hornalla.

2) Cocina eléctrica – En estas, el calor se origina por medio de calentadores eléctricos y no mediante un fuego que arde sobre el gas.

3) Cocina vitrocerámica – En ellas el calor se origina en una superficie sobre la cual se colocan las ollas directamente. Esta superficie está hecha de vidrio hermético y se calienta por medio de electricidad.

4) Cocina de inducción – También en este caso se trata de una superficie de vidrio hermético sobre la cual se colocan las ollas, pero a diferencia de la cocina vitrocerámica en la cuales el calor se origina en la superficie misma, en este caso se origina en la olla que se calienta por efecto de un campo magnético, y a partir de esta el calor se expande tanto a la comida como a la superficie misma sobre la cual está apoyada.

El uso de la misma cocina para lácteo y cárnico

En el caso de la cocina a gas o eléctrica, se permite utilizar la misma hornalla tanto para carne como para leche, ya que, si se vuelca o desborda un poco de salsa de cualquiera de los dos tipos sobre la hornalla, el fuego que allí arde quema y estropea lo volcado.

Otro tanto ocurre con la cocina vitrotérmica. Se puede colocar alternadamente sobre la misma superficie ollas cárnicas y lácteas, ya que el calor producido quema cualquier resto que se hubiere volcado sobre la superficie.

No obstante, cabe adoptar una actitud más estricta en cuanto a no ingerir los alimentos que se caen sobre la superficie de metal que se encuentra debajo de las hornallas de la cocina a gas, ya que a veces hay allí restos de alimentos cárnicos y lácteos. En caso de que hubiere caído allí un trozo grande de alimento, se pueden cortar dos centímetros de grosor del lado que quedó apoyado sobre la superficie metálica y comer el resto.

En caso de que se supiera que la superficie en cuestión fue bien aseada y aun se encuentra limpia, se podrá comer lo que allí cayere, por cuanto que por lo general se teme por restos o por crasitud que pudieren haber quedado de anteriores cocciones, pero no cabe temer que la superficie misma absorba el sabor del alimento que cayó y luego lo exude o libere.

Asimismo, en caso de que hubiere caído un alimento lácteo sobre la superficie metálica y que se sepa que desde la última limpieza no se cocinó en ese artefacto nada cárnico, el alimento lácteo en cuestión será kasher (Pninei Halajá Kashrut 25:13).

La cocina de inducción

Dado que en este tipo de cocina el calor no se origina en la superficie, sino que se expande desde el cuerpo de la olla hacia el alimento contenido y hacia la superficie sobre la que se encuentra, el artefacto en sí carece de la capacidad de quemar lo que pudiera volcarse o desbordarse de las ollas. Por ello, quien no tenga el recaudo de limpiar siempre la comida que desborda o salpica de las ollas, debe cuidarse de calentar siempre los alimentos cárnicos y los lácteos en lados separados de la superficie, para que no ocurra que una olla láctea sea apoyada sobre salsa que hubiere desbordado de una olla cárnica o viceversa.

No obstante, quien tenga el recaudo de limpiar cada vez que un potaje cárnico o lácteo desborda sobre la superficie, podrá calentar en las mimas ubicaciones ollas cárnicas o lácteas alternadamente, ya que el vidrio no absorbe, por lo que mientras se hubiere limpiado la salsa volcada no cabe temer. Además, aunque el vidrio absorbiese, mientras que la olla permanezca seca, su contacto con la superficie no estará prohibida (Pninei Halajá Kashrut 25:13).

Separación entre ollas de carne y leche

Cuando se cocina simultáneamente con ollas cárnicas y lácteas es preciso cuidar que entre estas haya una separación, para que no ocurra que salsa que se desborde de una lo haga sobre la pared exterior de la otra. En caso de que las dos ollas se tocasen durante la cocción, siempre y cuando no hubiere en el punto de contacto una humedad que las conecte, tanto las ollas como los alimentos cocidos en su interior serán kasher, ya que los sabores no se transmiten vía recipientes secos (Ramá Yoré Deá 92:8). En caso de que hubiere una humedad que conecte entre las ollas, por ejemplo, si el alimento en cocción de una se hubiere desbordado – los alimentos seguirán siendo kasher pero las ollas precisarán ser kasherizadas mediante hag’alá (inmersión en agua hirviendo) (Pninei Halajá Kashrut 25:11).

La kasherización de una cocina que se tornó no apta (trefá)

Cocina a gas – A priori se debe limpiar la cocina y exponer las rejillas o parrillas a un fuego moderado (libún kal). En caso de que ello resulte difícil, es posible contentarse con el aseo de la hornalla y su inmersión en agua hirviendo (hag’alá). En caso de que la rejilla tuviera una longitud superior a la profundidad de la olla, será preciso sumergir primeramente un lado de esta y posteriormente el otro. El resto de los hierros de la rejilla o parrilla que no tienen contacto con la olla, así como la superficie esmaltada que se encuentra bajo la rejilla y los quemadores – es preciso limpiarlos bien de cualquier resto de alimentos, pero dado que estas partes de la cocina no tiene contacto directo con las ollas no es preciso sumergirlos en agua hirviendo o exponeros a un fuego moderado. A priori, es bueno tener encendidas todas las hornallas durante unos quince minutos.

Cocinas eléctricas y vitrocerámicas – Se limpian muy bien y se calientan a máxima temperatura durante quince minutos, aplicándose a esto la regla general de que “tal como se absorbe, de igual manera se expele” (el sabor del producto).

Cocinas de inducción – Se limpia la superficie, se vierte sobre esta agua hirviendo y se calienta sobre esta las ollas durante unos quince minutos para que las últimas calienten a su vez la superficie que se encuentra bajo ellas que es su modo habitual de uso (Pninei Halajá Kashrut 33:9).

La kasherización de la cocina para Pesaj

Cocina a gas – El modo de kasherización para Pesaj es semejante al empleado en caso de que se hubiera tornado no apta (trefá). Si bien por la base de la norma debería ser más sencillo ya que el jametz está permitido a lo largo de todo el año, y por ello hay autoridades halájicas que consideran que alcanza con limpiar la cocina para Pesaj sin necesidad de efectuar ni hag’alá (inmersión en agua hirviendo) ni libún (exposición al fuego). Sin embargo, en virtud de la gravedad de la prohibición del jametz, para Pesaj, se acostumbra a kasherizar la rejilla o parrilla de la cocina por medio de una exposición leve al fuego (libún kal), tal como se la kasheriza tras tornarse no apta (taref) (Ramá 451:4, Mishná Berurá 34).

En vez de ello, se puede recubrir la rejilla sobre la cual se apoyan las ollas con papel de aluminio para de esa manera generar una separación entre la rejilla o parrilla sobre la que estuvieron apoyadas las ollas jametz y las ollas kasher para Pesaj. Se acostumbra también encender todas las hornallas durante quince minutos.

El resto de las piezas metálicas que no tienen contacto con las ollas y la superficie esmaltada que se encuentra bajo la rejilla y los quemadores deben ser limpiados cuidadosamente.

Las cocinas eléctricas y vitrocerámicas – Deben ser cuidadosamente limpiadas y calentadas a la máxima temperatura durante unos quince minutos y ello implica una exposición moderada al fuego (libún kal), y “tal como se absorbe de igual manera se expele” (kebol’ó ken poltó).

Cocinas de inducción – Se kasheriza para Pesaj tal como se lo hace a raíz de una inaptitud (trefá). Se limpia primeramente la superficie y se vierte sobre esta agua hirviendo, y para kasherizarla de alguna salsa que se hubiere volcado y permanecido pegada debajo de las ollas, es preciso humedecer el lado inferior de estas cuando estén vacías y calentarlas sobre la superficie durante unos quince minutos, siguiendo el principio general de que “tal como se absorbe de igual manera se expele” (Pninei Halajá Pesaj 11:2).

Microondas para alimentos cárnicos y lácteos

Se permite utilizar el mismo horno microondas para alimentos lácteos y cárnicos siempre y cuando se genere una separación entre estos. A los efectos de separarlos deben tenerse en cuenta dos cuestiones: la primera, que no se coloquen alimentos cárnicos y lácteos sobre el mismo plato. La segunda, que no ingrese demasiado vapor del espacio del horno al interior del alimento que se está calentando.

Por lo tanto, se debe tener el recaudo de no colocar los alimentos directamente sobre el plato fijo del microondas, sino que los que son cárnicos se colocan sobre un plato cárnico y los lácteos sobre uno lácteo, y estos a su vez deben ser colocados sobre el plato fijo giratorio del horno. Asimismo, es preciso destinar una cobertura especial para los alimentos de carne y otra para los de leche. Si bien sale vapor por los pequeños orificios de las tapas para microondas, este no es suficiente como para acumularse en las paredes y el techo del horno y conferirles un sabor, y por ende, tampoco puede adquirir un sabor absorbido por las paredes del horno e impregnárselo a los alimentos que se calientan.

Asimismo, se permite establecer que el horno microondas sea habitualmente lácteo y que en caso de que se desee calentar un alimento cárnico, que sobre el plato fijo se coloque otro plato o superficie y se cubra los alimentos con una tapa, una caja o se los envuelva en una bolsa. Así también se debe proceder cuando se caliente en este horno un alimento parve que vaya a ser ingerido posteriormente con carne.

La kasherización del horno microondas de taref y para Pesaj

Debe ser kasherizado en tres etapas. 1) Se limpia el horno microondas de restos de comida que quizás hubieren quedado a consecuencia de desbordes o salpiques. 2) Se sumerge el plato giratorio en agua hirviendo. 3) Se coloca sobre este un vaso con agua y detergente y se lo calienta durante diez minutos a la máxima temperatura, y de ese modo, se kasheriza al horno de los vapores y líquidos que pudieran haberse adherido y absorbido al usarlo con alimentos no aptos (taref) o con jametz.

La kasherización del horno de taref y para Pesaj

Se limpia al horno de restos de alimentos y se lo enciende a la máxima temperatura durante media hora y de ese modo el horno quedará kasher. No se kasherizan las bandejas o moldes ya que según la mayoría de las autoridades halájicas es preciso llevarlo a cabo por medio de una exposición intensa al fuego (libún jamur) y ello puede llegar a dañarlos. Por eso, en caso de no haber bandejas especiales para Pesaj se usan las desechables (Pninei Halajá Pesaj 11:3).

No obstante, cuando se kasheriza las bandejas o los moldes de alimentos o mezclas no aptas (taref) y no hay manera de conseguir nuevos, o si su costo resultase elevado, se los puede kasherizar por medio de una limpieza exhaustiva para luego ser colocadas en el horno a la máxima temperatura durante media hora (Pninei Halajá Kashrut 33:7:8).

 

 

 

 

 

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