BEHAALOTEJÁ 5786
Los “objetos sagrados” – el fundamento de nuestra vida
Esta semana fue publicado mi libro “Jeftzei Kodesh” (“Objetos Sagrados”), dentro de la serie Pninei Halajá. @ El libro trata las leyes de tzitzit, tefilín, mezuzá, Sefer Torá, la escritura de textos sagrados (S.ta.m), el honor debido a la sinagoga y las leyes de su construcción, la guenizá (entierro u ocultamiento de objetos sagrados) y la lectura de la Torá. @ Los temas explicados en este libro constituyen la base de la vida religiosa, la efectivización del vínculo entre la persona y su Creador, tanto a nivel individual como familiar y comunitario. @ Además, procuré resaltar el contenido esencial de los preceptos y sus significados espirituales. @ Con la finalización de este libro, completé la inclusión de todos los temas de la sección “Oraj Jaím” del Shulján Aruj dentro de la serie Pninei Halajá.
Dado que las leyes tratadas en este libro forman parte de la vida cotidiana, durante décadas recibí numerosas preguntas de los habitantes de nuestra localidad y de los alumnos de la yeshivá. A través de las respuestas prácticas fue aclarándose gradualmente el equilibrio adecuado del dictamen halájico, a la vez que aprendí qué es necesario explicar en un libro de Halajá que está dirigido al público general. Así se cumplió en mí la enseñanza de los sabios según la cual: “De mis alumnos aprendí más que de todos».
El libro “Jeftzei Kodesh”
Con la ayuda de D’s, esta semana fue publicado mi libro “Jeftzei Kodesh” dentro de la serie Pninei Halajá, y en él se desarrollan las leyes de tzitzit, tefilín, mezuzá, Sefer Torá, escritura de S.ta.m., el honor debido a la sinagoga y las leyes referentes a su construcción, la guenizá y la lectura de la Torá. Dado que se trata de una columna personal, pensé que resultaba apropiado compartir con los lectores algunas ideas escritas en la introducción del libro, aquí ampliadas. Más aún, en cierta medida también los lectores de esta columna son partícipes del libro, ya que muchos de los temas desarrollados en él fueron previamente tratados aquí en los artículos de «Revivim», y además, hubo comentarios enriquecedores que ayudaron a añadir perspectivas y a pulir las ideas.
De recopilaciones a libros completos
Los temas del libro «Jeftzei Kodesh» fueron publicados en forma resumida, junto con otros temas, en los tomos I y II de Pninei Halajá, aparecidos hace más de treinta años, en los años 5753 y 5754 (1993-4). Esos libros eran una reelaboración de las secciones halájicas transmitidas por Arutz Sheva (Radio Canal 7). Con el tiempo, comencé a escribir la serie Pninei Halajá como una obra halájica sistemática, independiente de la sección radial, de modo tal que cada tema fuera desarrollado plenamente. Mi esperanza era que, con el tiempo, las leyes publicadas en las primeras ediciones basadas en las secciones radiales fueran revisadas y se integraran en los libros sistemáticos. En la práctica, la mayoría de las leyes que hasta ahora figuraban en “Recopilaciones I” (Likutei I) están incluidas actualmente en Jeftzei Kodesh. A partir de ahora solo quedará “Recopilaciones II” (Likutei II). También corresponde señalar, con agradecimiento a D’s por haberme ayudado a realizarlo, que con la conclusión de este libro terminé de incluir todos los temas de la sección “Oraj Jaím” del Shulján Aruj dentro de Pninei Halajá.
Los temas del libro
Los temas explicados en «Jeftzei Kodesh» constituyen el fundamento de la vida religiosa, la concreción del vínculo entre el ser humano y su Creador como individuo, familia y comunidad. Debido a su gran importancia, santidad y frecuencia en la vida cotidiana, abundan en ellos las leyes, las discusiones y las costumbres de las distintas comunidades. Siguiendo el estilo habitual de Pninei Halajá, procuré explicar las leyes desde lo general hacia lo particular, hasta llegar a la aplicación práctica, incluyendo las costumbres y los dictámenes halájicos de las diferentes tradiciones judías en Israel. Además, traté de transmitir el contenido esencial de las mitzvot y sus significados espirituales.
Entre estas leyes hay temas relacionados con los escribas de S.ta.m. (sofrei Stam) y los fabricantes de tefilín. En ellos no me extendí en todos los detalles requeridos exclusivamente para los profesionales, sino que expliqué en profundidad y amplitud los fundamentos halájicos necesarios para todo judío, en el marco del cumplimiento del precepto del estudio y el conocimiento de la Torá.
Las notas al pie de página
Por lo general, las notas al pie de página están destinadas a explicar brevemente las fuentes, las opiniones y la base de la decisión halájica. Sin embargo, en ocasiones me extendí en las notas para ayudar a los estudiosos a abarcar cuestiones fundamentales, extensas y complejas, con un lenguaje breve y claro. El principio establecido por los sabios según el cual: “El maesro siempre debe enseñar a su alumno de manera breve” (Tratado de Pesajim 3(B)), estuvo constantemente ante mis ojos. De este modo, quien desee abarcar la halajá práctica junto con sus fundamentos y razonamientos podrá conformarse con estudiar el texto sin las notas; y quien quiera profundizar en los temas, también estudiará las notas al pie de página, pudiendo, aun así, con un estudio relativamente breve, abarcar todas las leyes con profundidad.
El método de trabajo
Al igual que en todos mis libros, escribí y pulí las halajot una y otra vez, decenas de veces, hasta llegar a la versión final impresa. En los últimos libros, en los que los miembros del instituto participan en el análisis de todas las cuestiones, primero escribo las halajot, las fuentes principales y la estructura de las notas, señalando los razonamientos principales que aún deben aclararse o fundamentarse, así como las cuestiones en las que es necesario examinar el peso relativo de los juristas halájicos que sostienen cada una de las posturas. Posteriormente recibo un resumen conciso de las cuestiones analizadas, junto con respuestas a las preguntas que planteé y sugerencias para investigaciones adicionales necesarias para completar el tema. Entonces vuelvo a analizar y redactar las halajot y las notas, precisando las decisiones halájicas mediante discusiones con los miembros del instituto y recibiendo nuevas propuestas para las halajot e ideas, especialmente para las notas al pie de página. En la etapa final vuelvo una y otra vez a pulir la redacción, identificando al mismo tiempo las cuestiones que todavía requieren mayor clarificación; en ellas vuelvo a profundizar por mi cuenta o con ayuda de los miembros del instituto. Finalmente, los integrantes del instituto realizan las últimas correcciones; yo acepto o rechazo sus enmiendas y sugerencias, y nuevamente reviso varias veces cada capítulo. Después, quienes trabajaron en el tema vuelven a corroborar que mis últimas correcciones hayan mejorado el texto y no lo contrario.
El Instituto Har Berajá (Majón Har Berajá)
En los últimos años el instituto ha crecido tanto en calidad como en cantidad, y mi cooperación con sus miembros se ha profundizado constantemente. Los miembros del instituto estudian las cuestiones con gran profundidad, abarcando todas las opiniones de los sabios medievales (rishonim) y los de las últimas generaciones (ajaronim) relacionadas con cada tema. A través del estudio conjunto aclaran cuidadosamente los razonamientos y definen con precisión las distintas posturas. Gracias a ello, puedo abarcar en relativamente poco tiempo las diversas opiniones y comprender hacia dónde se inclina la mayoría de los juristas halájicos en las diferentes comunidades y en el conjunto del pueblo de Israel; sobre esa base escribo la halajá práctica de manera más rica y precisa. Todo esto se suma a la gran ayuda en las correcciones y sugerencias de redacción del libro, que elevan el nivel de claridad y precisión en la formulación de las halajot, los razonamientos y las ideas.
Precisamente porque el libro trata sobre temas halájicos cotidianos, abundan muchísimo las interpretaciones y las opiniones. Por ello, los miembros del instituto enfrentaron un desafío aún mayor: abarcar todas las palabras de los sabios medievales (rishonim) y de las últimas generaciones (ajaronim) en sus explicaciones de la Guemará, del Shulján Aruj y de las responsas halájicas (sheelot uteshuvot).
La casa de estudio y las distintas tradiciones
Hemos tenido el mérito de que nuestra casa de estudio en Har Berajá —que incluye la yeshivá, el instituto y la comunidad— reúna a estudiosos de la Torá provenientes de las distintas tradiciones judías de Israel. Gracias a ello, el libro resulta rico y preciso respecto de las costumbres de las diversas comunidades. Dado que las halajot de este libro pertenecen a la vida diaria, durante décadas recibí innumerables preguntas de los habitantes de nuestra localidad y de los alumnos de la yeshivá. A través de las respuestas prácticas fue aclarándose gradualmente el justo equilibrio del dictamen halájico, y asimismo aprendí qué es lo que debe explicarse en un libro de halajá dirigido al público en general. Así, se cumplieron en mí la enseñanza de los sabios según la cual: “De mis alumnos aprendí más que de todos” (Tratado de Ta’anit 7(A)).
Un agradecimiento a los miembros del instituto
Es para mí un gran mérito agradecer a los compañeros cercanos en el estudio de las cuestiones y en la redacción del libro: al Rabino Maor Kayam, director del Instituto Har Berajá, que desde hace muchos años me acompaña en todo el proceso de estudio y, con su talento y diligencia, ayuda a esclarecer las diferentes cuestiones; se alegra con mis explicaciones e innovaciones, y al mismo tiempo las critica rigurosamente. Además, dirige con firmeza el trabajo en equipo de los miembros del instituto para que todo quede debidamente aclarado. Asimismo, expreso mi profundo agradecimiento a los rabinos del Instituto Har Berajá, destacados por su talento y sabiduría, por su ayuda en el análisis de las cuestiones, el esclarecimiento de las opiniones e ideas y las correcciones del texto.
Agradezco al Rabino Efraim Shajor, quien con la amplitud de su análisis profundizó en cuestiones importantes y dirigió parte de las investigaciones realizadas por los jóvenes rabinos .Al Rabino Yair Weitz, quien, con enorme dedicación, incluso durante su prolongado servicio de reserva militar, continuó profundizando y precisando las cuestiones como si estuviera sentado en la casa de estudio. Al Rabino Uri Sarel, quien con su agudeza precisa y analiza las distintas opiniones y critica todo error. Al Rabino David Pomerantz, quien con sabiduría y método organiza las diferentes posturas halájicas. Al Rabino Noam Bernfeld, quien además de estudiar diligentemente las cuestiones, dirige responsablemente la publicación en línea de los resúmenes de los rabinos del instituto. al rabino El’ad Bernstein, quien con erudición y alegría descubre tesoros en las cuestiones estudiadas. A mi yerno, el Rabino Avishai Lax, que se incorporó a mitad de este libro y, con una visión amplia y responsable, esclarece profundamente las cuestiones hasta llegar a la halajá práctica. Y también al Rabino Yonadav Zar, quien con gran talento acompaña desde hace décadas la redacción de Pninei Halajá, tanto en el análisis de las cuestiones tratadas —especialmente las relacionadas con las matemáticas y la geometría— así como también en la formulación y la precisión lingüística. Asimismo, agradezco a mi buen y antiguo amigo, el erudito Rabino Zeev Sultanovich, quien también estudió conmigo numerosas cuestiones del libro.
Los alumnos de la yeshivá y la comunidad
Los alumnos de la yeshivá de Har Berajá, junto con un gran grupo de habitantes de la comunidad, son también partícipes de este libro. En el marco de las clases impartidas en la yeshivá y en la comunidad, enseñé todos los temas tratados en el libro y compartí con los alumnos las preguntas y las explicaciones que iban surgiendo. Sus preguntas y sugerencias me enriquecieron intelectualmente.
Cabe destacar especialmente al veterano escriba (sofer), el Rabino Uriel Cohen, quien me ayudó con su vasta experiencia en la escritura de textos sagrados y en la preparación de tefilín; asimismo, al escriba Rabino Netanel Tzadok, especializado en las leyes y las costumbres de los judíos provenientes del Yemen. También los rabinos miembros del instituto imparten clases regulares en la comunidad y en la yeshivá sobre los temas que estamos estudiando, y en esas clases igualmente se aclaran y profundizan las diferentes cuestiones, surgiendo ideas y preguntas que llegan hasta mí. De este modo tuve el mérito de que los temas fueran analizados y clarificados repetidamente en diversos marcos de estudio. También la clase de mujeres aporta su parte por medio de las diferentes preguntas formuladas y sus sugerencias enriquecedoras; hubo inclusive un tema en el que algunas mujeres me recordaron un razonamiento importante que había mencionado hacía unos veinte años respecto de las leyes de la guenizá.
Ofrendas de agradecimiento
Expreso mi profundo agradecimiento a mi padre y maestro, el Rabino Zalman Baruj Melamed, director de la Yeshivat Beit El, y a mi madre y maestra, la Rabanit Shulamit, de quienes provienen todos los fundamentos de mi Torá y de mi visión del mundo. En estas halajot la tradición ocupa un lugar especialmente destacado, y espero que algo de la atmósfera de santidad, reverencia y amor que absorbí de mi padre durante mi infancia esté presente entre las páginas de este libro. Asimismo, un agradecimiento especial a mi querida esposa Inbal, quien, junto con el dedicado cuidado de nuestra numerosa familia y su actividad rabínica y educativa en la comunidad, pone en primer lugar su entrega al engrandecimiento y el embellecimiento de la Torá, a mi éxito en el estudio y a la creación de condiciones adecuadas que me permitan escribir libros destinados al beneficio espiritual del público general. Sea la voluntad de HaShem que tengamos el mérito de ver a todos nuestros hijos e hijas, yernos y nueras, nietos y nietas, elevarse en el estudio de la Torá y el cumplimiento de los preceptos, formar familias buenas y espléndidas, e incrementar la verdad, la bondad y la paz por siempre.
Deseo también agradecer a todos quienes participan en la sagrada labor de construir la yeshivá y publicar los libros: al Rabino Ya’akov Weinberger, director general de la yeshivá, quien además es socio pleno en todas las ideas que se elaboran en los libros; así como también a Yoni Buzaglo, responsable de la impresión y distribución de los libros, quien además procura participar regularmente en todas las clases. Asimismo, agradezco a todas las demás valiosas y dedicadas personas que trabajan en aras de la difusión de la Torá, gracias a quienes los libros son publicados en internet y en las diversas aplicaciones para beneficio del público en general.
Sea la voluntad de HaShem que bendiga a todos quienes ayudan y colaboran en esta labor con entendimiento y fuerza para tener éxito en su trabajo; que merezcan formar familias espléndidas y que D’s colme para bien todos los deseos de sus corazones.
Los justos que combinan el estudio de la Torá con el servicio en el ejército
Todavía nos encontramos en una dura guerra contra nuestros enemigos, mientras muchos de los alumnos y egresados de nuestra yeshivá combaten en el frente, tanto en el ejército regular como en las fuerzas de reserva. Sin embargo, cuando regresan a la yeshivá estudian con entusiasmo y fervor, e incluso aportan su parte en el esclarecimiento de las cuestiones tratadas en el libro. Sea la voluntad de HaShem que el mérito del estudio de la Torá proteja a todo el pueblo de Israel y a nuestros sagrados soldados, para derrotar a nuestros enemigos y consolidar el renacimiento de Israel en su tierra y en su Estado.





