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Las halajot de Purim en días de Corona

La Torá pone especial énfasis en el cuidado ante cualquier peligro que pudiera sobrevenir sobre la vida de la persona misma y las vidas de los demás, por ello, es necesario cumplir los preceptos relativos a Purim en fórums restringidos de acuerdo con las indicaciones de las autoridades sanitarias.

Quien no logre encontrar un minián para la lectura de la porción de Zajor, en el cual se cumplan las directivas sanitarias, es mejor que lea en soledad de un rollo de la Torá o de un libro impreso.

Personas en aislamiento o enfermas que no tienen cómo escuchar la Meguilá salvo por medio de una transmisión en vivo tanto sea por radio como vía internet podrán respaldarse en la opinión más flexible en esta cuestión.

Cuando Purim cae un viernes, es necesario adelantar el banquete para que sea posible cumplir la cena sabática como corresponde.

Todos los años surge el dilema de si es deseable o no llevar a cabo un banquete festivo multitudinario en el cual por una parte la alegría es mayor, pero la atención se dispersa entre los numerosos asistentes. Este año, a los efectos de evitar contagios, es necesario llevar a cabo banquetes festivos en el seno de la familia o junto a unos pocos amigos, conforme a las indicaciones de las autoridades sanitarias.

Es preceptivo cuidar la salud y evitar riesgos, tal como fue dicho: «Solamente cuídate y cuida mucho tu alma (tu vida)» (Devarim-Deuteronomio 4:9), y también fue dicho: «Habréis de cuidaros mucho, por vuestras almas (vidas)» (ídem 15). También en casos en los cuales el riesgo a la vida es remoto nuestros sabios ordenaron proceder de un modo más estricto que en el caso de una duda respecto de una prohibición de la Torá, de acuerdo con el principio que indica que «el peligro es más grave que la prohibición» (Talmud Babilonio Tratado de Julín 10(A), Ramá Yoré Deá 116:5). Quien se pone a sí mismo en peligro y muere deberá rendir cuentas por ello, tal como fue dicho: «Demandaré por vuestra sangre y vuestra vida» (Bereshit-Génesis 9:5).

Cuando se trata de una enfermedad contagiosa se extreman aun más los cuidados, ya que toda persona que no es cuidadosa con su salud puede poner en riesgo a otras. Por lo tanto, los preceptos de Purim deben cumplirse según las directivas sanitarias, y con la ayuda de HaShem, por el mérito de la dedicación en el cumplimiento puntilloso de los preceptos festivos, la alegría será apropiada y profunda, y así también en los años por venir, la alegría se expandirá aun más en el seno de multitudes, con un gran apego entre amigos y una mayor y más plena intención.

Por lo tanto, es correcto seguir instando a las personas a vacunarse, tanto por su bien como por el bien de todos.

La porción de Zajor

Es precepto de la Torá escuchar la lectura de la porción de «Zajor» cada año, y nuestros sabios establecieron que esto sea antes de Purim ya que en esta festividad cumplimos el precepto de eliminar a Amalek al matar a Hamán, sus hijos y seguidores, quienes conspiraron para exterminar al pueblo de Israel.

Según la opinión de algunas de las grandes autoridades halájicas medievales (Rishonim), el precepto bíblico consiste en leer la porción de «Zajor» de un rollo de la Torá (Tosafot, Rashbá y Rosh). Por lo tanto, corresponde leer la porción de un rollo de la Torá especialmente bueno y hermoso («mehudar») y el lector deberá tratar de ser lo más exacto posible en su lectura. Hay juristas que entienden que el precepto de escuchar la porción requiere de un minián (Trumat HaDeshen y otros), y dado que se trata de un precepto de la Torá, se tiene el esmero de reunirlo.

Quien se encuentra en un sitio que carece de minián, de haber allí un rollo de la Torá – que lea de este la porción de «Zajor», y de no haberlo – que lo haga de un libro (Jumash) o de un Sidur (Pninei Halajá Zmanim 14:6).

Quien se encuentra en un sitio en el cual no hay un minián que cumpla con la normativa sanitaria, es mejor que lea en soledad de un rollo de la Torá o de un libro. En caso de querer cumplir el precepto con mayor excelencia, cuando lleguemos a la porción de «Ki Tetzé» y, si Dios quiere, para entonces ya no regirán sobre nosotros las limitaciones sanitarias, que le pida al lector de la porción que tenga también la intención de hacer cumplir a los escuchas con el precepto de recordar a Amalek. Quien así proceda habrá cumplido el precepto según todas las opiniones.

Las mujeres y la porción de Zajor

Según la opinión mayoritaria de los juristas las mujeres están exentas del precepto de recordar lo que hizo Amalek porque ello viene asociado al precepto de eliminarlo, y por cuanto que las mujeres no están preceptuadas de ir a la guerra, tampoco precisan recordar lo que nos ocasionó aquel malvado pueblo (HaJinuj 603). Otras autoridades halájicas consideran que las mujeres están vinculadas al precepto de ir a la guerra ya que deben ayudar a los combatientes, de lo cual se desprende que tienen el deber de recordar lo que nos hizo Amalek. Si bien los sabios fijaron el Shabat anterior a Purim como el momento para la lectura de la porción de «Zajor», la Torá no le establece a esta lectura un tiempo fijo y no es un precepto causado por el tiempo, por lo que las mujeres deben cumplirlo (Minjat Jinuj allí).

En la práctica, las mujeres están exentas de escuchar la porción de Zajor, y muchas acostumbran a actuar con excelencia escuchándola.

Para quien hacerlo con un minián le resulte dificultoso, podrá proceder con excelencia leyendo la porción por sí mismo directamente del libro o Jumash, lo cual según la opinión mayoritaria de las autoridades halájicas le permite cumplir con el deber de la Torá de recordar lo que nos hizo Amalek (Pninei Halajá Zmanim 14:7).

El deber de leer la Meguilá

Es deber de todo hombre mayor de trece años leer o escuchar la Meguilá de Ester en Purim tanto de noche como de día. Además, es preceptivo para los padres de hijos que alcanzaron una edad en la cual entienden el contenido del relato, por lo que pueden escuchar la lectura como corresponde, educarlos en esta cuestión haciéndoles escuchar la lectura de la Meguilá.

Lectura de la Meguilá con minián

Por lo general, es preceptivo leer la Meguilá ante un público numeroso para publicitar el milagro (Tratado de Meguilá 3(A)). Por lo tanto, en una sinagoga en la cual se acostumbra a que a diario recen varios minianim, corresponde que en Purim se reúnan todos juntos para así llevar a cabo una lectura multitudinaria.

Empero este año, es necesario llevar a cabo la lectura en minianim reducidos para evitar el contagio. Sin embargo, es importante esforzarse para que la lectura se realice con minián, ya que hay juristas que entienden que no se cumple con el deber de la lectura al hacerlo individualmente (Ba’al Halajot Guedolot), y hay quienes toman esta opinión en cuenta y entienden que en caso de no haber minián se lee la Meguilá sin recitar las bendiciones correspondientes (Mordeji en nombre de Rabenu Guershom y el Maharí Weil). Sin embargo, según la opinión de muchos de los sabios medievales, a posteriori, se permite leer la Meguilá individualmente recitando las bendiciones (Rosh, Raavad y muchos otros).

Así se sentenció la halajá: a priori debe leerse la Meguilá con minián, y a posteriori, se debe leer individualmente recitando las bendiciones (Shulján Aruj y Ramá 690:18, Pninei Halajá Zmanim 15:5).

La bendición «que disputa nuestros pleitos» («HaRav et Ribeinu») cuando no hay minián

Tras la lectura de la Meguilá y su enrollado se acostumbra a bendecir «HaRav et Ribeinu» que es una alabanza y un agradecimiento cuyo recitado depende de la costumbre (Tratado de Meguilá 21(A)).

Hay juristas que consideran que esta bendición se recita únicamente en presencia de un minián (Orjot Jaím citando al Talmud Jerosolimitano). Sin embargo, hay quienes entienden que se puede recitar individualmente (Rashi, Maharam y Radbaz). En la práctica, se acostumbra a recitar en ausencia de minián (Beit Yosef y Ramá 692:1).

Aún cuando se trata de un minián de mujeres, se recita «HaRav et Ribeinu» ya que la finalidad de la lectura en un fórum colectivo es la publicitación del milagro.

Existe una duda respecto de si mujeres y hombres se pueden sumar para llegar a diez (Ramá 690:18). En la práctica, nos parece que a posteriori se pueden sumar mujeres con hombres ya que de todas maneras muchas autoridades halájicas entienden que incluso una persona sola puede recitar esta bendición.

El precepto de escuchar la lectura de la Meguilá para los enfermos de Corona o quienes deben guardar aislamiento

Las personas enfermas o en aislamiento, tanto hombres como mujeres, que no saben leer la Meguilá por sí mismas y no tienen quien pueda leerles, si pueden simplemente leer su contenido de un pergamino kasher sin cometer errores, aunque no sepan pronunciar las diferentes entonaciones («ta’amim») – que lean recitando las bendiciones correspondientes.

En caso de que esto no les sea posible, que escuchen la lectura de la Meguilá de un parlante apostado en la vía pública, de una transmisión telefónica en directo o similares, mas no vía zoom, puesto que a veces este servicio presenta interrupciones súbitas y de no escucharse una simple sílaba del texto no se cumple con el precepto. Si bien por lo general se dicta halajá conforme la opinión de quienes entienden que no se cumple con el precepto de escuchar la Meguilá y sus bendiciones por medio de artefactos eléctricos, transmisiones telefónicas o vía altavoces, en caso de no mediar alternativa alguna se debe confiar en la opinión de los juristas más flexibles (ver Pninei Halajá Berajot 11:9, Zmanim 15:11).

El envío de porciones («Mishloaj Manot»)

Es preceptivo para todos enviar dos porciones a su prójimo en Purim para incrementar así el amor mutuo. Una pareja casada debe realizar dos envíos, uno del marido y otro de la mujer. Asimismo, todo hijo e hija que llegaron a la edad de cumplimiento de los preceptos debe cada uno realizar un envío que contenga dos porciones.

Niños que aun no llegaron a la edad de cumplimiento de los preceptos, pero sí alcanzaron la edad en la cual deben ser instruidos en ellos («guil jinuj»), o sea, que ya entienden el precepto, deben ser instruidos en su cumplimiento.

Cada año muchos dudan respecto de cuántos envíos corresponde realizar ya que se trata de algo que no tiene límite. Este año consideramos que corresponde optar por la opción más reducida.

Quienes traen el envío deben actuar con cuidado, y en caso de no participar de la comida festiva de la casa a la que llegan habrán de permanecer en el umbral y desde allí lo entregarán, evitando así incomodar a los dueños de casa.

El banquete festivo («Se’udat Purim»)

Todo el día de Purim está destinado a la alegría, empero su punto máximo y el quid del cumplimiento del precepto de alegrarse en la festividad se alcanza durante el banquete festivo, ya que el modo de expresar alegría es por medio de una gran comida en la cual se sirve abundante bebida. De no mediar la comida, la bebida no cae bien y no produce alegría. Por lo tanto, es preceptivo fijar un banquete festivo en Purim que produzca alegría (Ester 9:22, Tratado de Meguilá 7(B)). El banquete debe llevarse a cabo en horas del día.

Es preceptivo que la comida festiva se lleve a cabo con más personas, familiares o amigos, para que de ese modo se incremente la alegría. Cuando una persona come en soledad no puede alegrarse como corresponde (Shnei Lujot HaBrit, Mishná Berurá 695:9).

Comidas familiares

Todos los años se presenta el dilema si es preferible llevar a cabo una comida multitudinaria en la que la alegría general es más intensa empero por otra parte la atención se diluye entre más personas sin que resulte posible expresar el vínculo especial existente con los familiares o los amigos presentes. Este año, a los efectos de evitar contagios, deben llevarse a cabo comidas en el seno de la familia, con pocos amigos y de acuerdo con las indicaciones de las autoridades sanitarias.

El horario de la comida el viernes

Por lo general la mayoría de los hijos de Israel acostumbran realizar la comida festiva pasado el mediodía ya que por la mañana están ocupados con la lectura de la Meguilá, el envío de porciones y los obsequios a las personas pobres, y recién después pueden sentarse a comer plácidamente. Sin embargo, cuando Purim cae en viernes muchos acostumbran adelantar para antes del mediodía en honor al Shabat, para poder comer la cena sabática con apetito (Pninei Halajá Zmanim 14:15).

La costumbre de unir el banquete de Purim con la cena sabática

Hay quienes acostumbran unir la comida festiva de Purim con la cena sabática. Algunos lo hacen solamente a posteriori, en caso de no haber podido cumplir con el banquete en la mañana del viernes, y hay quienes proceden así a priori.

Así es la costumbre: se reza Minjá antes de sentarse a comer y se comienza bendiciendo el pan en Purim. Una media hora antes de la puesta del sol se limpia la mesa de los restos de comida, se recibe el Shabat con el encendido de las velas, se extiende un mantel sobre el pan y se recita el Kidush de Shabat con vino. Dado que ya se bendijo por el vino durante la comida de Purim, se saltea la bendición de «Boré Prí HaGafen». Tras el Kidush, se continúa comiendo y es correcto tener el cuidado de que después de salidas las estrellas ingerir del pan que se encontraba sobre la mesa una cantidad equivalente a un «kabeitzá» y no menos de un «kazait», como parte de la cena sabática. Al concluir la comida se recita «Birkat HaMazón» con los agregados de «Retzé Vehajalitzeinu» por Shabat y «Al HaNisim» por Purim, que se agrega en la sección de «HaRajamán», sobre el final de la plegaria. Una vez finalizada la comida se reza Arvit (ídem 14:15). Se puede rezar Kabalat Shabat y Arvit de Shabat en medio de la comida y antes del Kidush, y así corresponde que lo hagan quienes temen que tras finalizado el banquete el rezo padecerá puede adolecer de una menor capacidad de concentración.

Purim Triple

En Jerusalém, donde Purim cae en Shabat, se celebra tres días. El viernes se lee la Meguilá y se entregan los obsequios para los pobres al igual que en las ciudades no amuralladas. En Shabat se recita «Al HaNisim» tanto durante el rezo como en «Birkat HaMazón», y se lee en la Torá la porción correspondiente a Purim. El Domingo se realiza el banquete y se realiza el envío de porciones.

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