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Las leyes de Nidá como punto de partida hacia una completa pureza

  • La reunión de los exilios nos lleva a buscar el fundamento común a las costumbres de las diferentes congregaciones.
  • A pesar de las ventajas que conlleva formular preguntas sobre pureza familiar a una rabanit (esposa de un rabino), en caso de necesidad no se debe tener vergüenza en consultar a un rabino.
  • El aspecto material del ser humano precisa ser purificado para poder conectarse con la fuente de su vida.
  • Un manantial purificador habrá de surgir del Kodesh HaKodashim (Santo Sanctorum) y sanará a todo el mundo.
  • El endulzamiento del Mar Muerto (en hebreo lit. ‘Mar de la Sal’): Las pasiones materiales serán reparadas y volverán a traer vida y bendición.
  • En el futuro la impureza menstrual será anulada.
  • Dado que podremos purificarnos y conectarnos por completo con las fuerzas de la vida, el sitio en el cual pecaron los habitantes de Sodoma en su deseo desenfrenado por el dinero y demás pasiones, al punto de que se transformó en un sitio de muerte – volverá a la vida. Abundarán allí los peces, y a su alrededor crecerán fabulosos árboles que darán frutos todo el año, ya que cada mes crecerán nuevas frutas y sus hojas serán curativas.

 

El nuevo libro «La pureza familiar»

En buena hora, hace cuestión de tres semanas fue publicado el libro «La pureza familiar» sobre las leyes de Nidá como parte de la colección «Pninei Halajá». En la introducción del libro escribí: «La regla general que siempre tengo presente es que los preceptos de la Torá deben ser comprensibles para todo el pueblo de Israel, de modo tal que cada judío pueda cumplirlos sin entrar en dudas ni precisar recurrir frecuentemente a la consulta de un erudito, especialmente durante el primer año de casados. Sin embargo, justamente en estas leyes resulta especialmente importante que medie la comprensión, que es aquella que lleva a una observancia acompañada de una profunda identificación con la norma. De este modo, la observancia de estas halajot elevará y santificará a los miembros de la pareja. En la medida en que el país se vaya llenando de conocimiento en las diferentes áreas de la ciencia, en mayor medida aún precisará abundar en conocimiento de lo sagrado, en el estudio y la comprensión de la Torá, ya que este es un conocimiento que eleva e inspira a todos los miembros de Israel para permitirles manifestar la totalidad de su talento en todos sus quehaceres, para el esplendor de la Torá, de la nación y el país. Este es el camino por cuyo intermedio el pueblo de Israel podrá concretar su misión, que es manifestar la palabra de HaShem en el mundo e influir bendición a todas las familias de la tierra.

En varias áreas fue necesario profundizar nuevamente en los fundamentos de las cuestiones y ver cómo por medio de esta indagación resulta que las discusiones entre los eruditos se ven notoriamente disminuidas. Asimismo, tuvimos el mérito de que retornen millones de judíos exiliados desde los cuatro confines de la tierra, que las tribus se casen unas con otras, por lo que actualmente tenemos el privilegio y el deber de estudiar conjuntamente las diferentes costumbres de las diferentes congregaciones y el proceder de las distintas autoridades halájicas, entender con claridad el fundamento halájico común a todas las prácticas, y al tiempo que preservamos las diferentes tradiciones procurar acercar las diferentes vertientes  halájicas entre sí, tal como los eruditos de la Torá de la tierra de Israel se deleitan unos a otros por medio del estudio de la halajá (Tratado de Sanhedrín 24(A))».

Nuestra costumbre en el ejercicio del rabinato

«Desde nuestro primer día en el rabinato, acostumbramos que las mujeres consulten directamente a mi esposa, la rabanit. De esa manera, ella se tornó socia en la dilucidación de las preguntas, al punto de que a partir de un momento determinado preferí que todas las consultas complicadas en cuestiones de pureza familiar lleguen a través de ella para que en caso de ser necesario ella pueda enseñarle a la consultante cómo revisar, o que gracias a su ducho ojo pueda evaluar  si se trata de una mancha producida por otros motivos, y en la medida de lo necesario, derive a la señora en cuestión a una consulta médica , y a veces le infunda ánimo o la consuele».

Si bien en mi libro (7:4) escribí que «cuando no resulta posible que la mujer consulte a la rabanit, o que el hombre pregunte al rabino o que la misma mujer lo haga, ya que en esta cuestión el rabino cumple un rol estrictamente profesional en la resolución de la pregunta que se le plantea. Y así como en caso de necesidad resulta indispensable superar la vergüenza e ir al médico, de igual manera,, a veces resulta indispensables sobreponerse a la timidez y consultar al rabino».

El final del libro

El último capítulo se ocupa de las halajot referentes a la mikve (pileta de inmersión ritual). Terminé el libro con un resumen de las leyes de pureza que se explicaron a lo largo del mismo. Lo allí escrito es para mí sumamente importante, al punto de que me cuesta leerlo sin enjugar lágrimas. Por ello, he de transcribirlo aquí con el agregado de títulos. Sean estas palabras dedicadas a la elevación del alma del Rabino Janoj Pioterkowsky, de bendita memoria.

La impureza y la pureza están vinculadas a la tierra y al cuerpo

A raíz del pecado del primer Adam, la impureza se apegó al ser humano, y esta bloquea su corazón y afecta su capacidad de hilvanar sus pensamientos, acciones y sentimientos con la fuente de su vida. Dado que su conexión con HaShem se vio dañada, la muerte se apegó a él. El set de preceptos que se ocupan de todos los tipos de impureza y su correspondiente purificación que está vinculado principalmente al Templo de Jerusalém, está destinado a elevar al ser humano de las inmundicias asociadas a los aspectos materiales y conectarlo con la fuente de su vida. Por medio de la inmersión ritual (tevilá) en la mikve, la persona impura retorna al primer fundamento de la vida, y a partir de allí podrá conectarse con HaShem, que es el origen de toda vida, ascender al Templo y atraer vitalidad tanto sobre el país todo como sobre su cuerpo, su imaginación, sus sentimientos y todas sus habilidades humanas, para que estén siempre conectados a D’s y traigan bendición y reparación al mundo.

La Torá requiere de virtudes

Sin embargo, a los efectos de estudiar Torá y observar los preceptos vinculados al aspecto espiritual del ser humano no resulta necesario realizar inmersión ritual alguna, sino únicamente prepararse por medio de la fe y la práctica de la virtud, sin que el cuerpo o la carne deban ser preparados para ello, tal como dijeron nuestros sabios: «Las palabras de la Torá no adquieren impureza, tal como fue dicho: ‘¿Acaso mis palabras no son como el fuego? – dijo HaShem’ (Irmiahu-Jeremías 23:29), así como el fuego no adquiere impureza, tampoco las palabras de la Torá lo hacen» (Tratado de Berajot 22(A), y ver en Orot HaTejiá del Rav Kuk pág. 35).

La anulación de la pureza salvo la familiar

Al destruirse el Templo y ser exiliados los judíos de su tierra, la pureza quedó sin efecto en el pueblo de Israel y solamente una forma de esta nos quedó a modo de ‘pureza del Santuario’ y es la de la mujer al realizar su inmersión ritual purificadora, para revelar la vida y la santidad que anidan en el cuerpo a través del amor y la alegría reinantes entre los cónyuges, que es la cúspide del cumplimiento del precepto de «Amarás a tu prójimo como a ti mismo» el cual equivale en importancia a todos los demás mandamientos de la Torá combinados. Esto es así ya que el objetivo primordial de la inmersión ritual y el procedimiento purificador es depurar la vida misma, junto al cuerpo y la carne, la imaginación y el sentimiento, para que puedan así conectarse con la fuente de la vida y fortalecerse infinitamente.

Plegaria para el retorno de la pureza

Sea Tu voluntad que en virtud de nuestro regreso a nuestra tierra tengamos el mérito de crecer en la Torá de la tierra de Israel, para que esta nos guie en la reparación del mundo, y por el mérito de la pureza y la alegría imperantes en la unión del hombre y la mujer se expanda la bendición a todos los ámbitos de la vida y podamos construir el Tercer Templo. Que desde el Kodesh HaKodashim (Santo Sanctorum) se expanda la santidad de la fe israelita a todo el mundo, para purificar todas las creencias que se manifiestan en la vida material y todos sus componentes. Tal como dijeron nuestros sabios: ‘Un manantial que fluye desde la sala del Santo Sanctorum (Beit Kodshei HaKodashim) que en un principio es un hilo de agua fino cual antena de langosta, y al llegar a la puerta del Santo (Heijal) se transforma en un hilo de urdimbre, al llegar a la sala anterior al Santo (Ulam) adquiere el grosor de un hilo de trama, al llegar a la entrada al patio (Azará) adquiere el grosor del pico de un frasco pequeño» (Tratado de Yomá 77(B)). La continuación de su fluir está descrita en el libro del profeta Yejezkel: «He aquí que sale agua de abajo del umbral del Templo» (47:1-12), y las aguas de este arroyo irán en aumento, y una vez que se alejen mil codos llegarán a los tobillos de las personas, y tras otros mil codos llegarán hasta sus rodillas, y tras otros mil codos llegarán hasta sus cinturas.

Tras otros mil codos más, las personas ya no podrán atravesar el torrente y este continuará creciendo, «…y he aquí que sobre la orilla del arroyo había muchos árboles a ambos lados… y cuando entran en el mar de las aguas fétidas (el Mar Muerto) las aguas son sanadas. Y entonces, toda creatura viviente que llegase por cualquier rio ha de vivir, y abundarán en gran manera los peces, pues llegaron allí esas aguas y sanaron a todo cuanto había, y todo aquel que llegue a ese rio vivirá… y a ambos lados del rio crecerán árboles frutales que no se marchitarán y cuyo fruto no cesará, y darán nuevos frutos cada mes, ya que sus aguas provienen del Templo, por lo que su fruto será para comer y sus hojas para curar».

La pureza corrige las pasiones materiales

Dado que podremos purificarnos y conectarnos por completo con las fuerzas de la vida, el sitio en el cual pecaron los habitantes de Sodoma en su deseo desenfrenado por el dinero y demás pasiones, al punto de que se transformó en un sitio de muerte – volverá a la vida. Abundarán allí los peces, y a su alrededor crecerán fabulosos árboles que darán frutos todo el año, ya que cada mes crecerán nuevas frutas y sus hojas serán curativas.

Otro tanto leemos en la profecía del profeta Yoel: «Y ocurrirá en aquel día que de las montañas fluirá vino dulce y bueno, y de las colinas manará leche, y en todos los ríos de Yehudá correrá abundante agua, y un manantial brotará de la Casa de HaShem y regará el valle de Shitim» (Yoel 4:18). El valle de Shitim alude al pecado de conducta sexual inapropiada en el que algunos hijos de Israel incurrieron con las hijas de Moab, tal como fue dicho: «Y se asentó Israel en Shitim, y empezó el pueblo a prostituirse con las hijas de Moab» (Bamidbar-Números 25:1). El manantial que brotará de la Casa de HaShem purificará y reparará también esta pasión, que se transformará en deseo amoroso de unión entre marido y mujer, así como hacia todas las cuestiones referidas a la santidad y de se modo abundará la bendición en toda la tierra.

También el Mediterráneo y todos los mares del mundo

Sin embargo, el manantial que brotará del Templo habrá de purificar y sanar no solamente al Mar Muerto, sino que tal como se insinúa en la profecía de Yejezkel y se explicita en la de Zejariá, una mitad del manantial fluirá hacia el Mar Mediterráneo y de esa manera el agua proveniente del Santuario tomará contacto posteriormente con la de los océanos que rodean toda la tierra, por lo que de ese modo habrán de purificarse y santificarse todas las aguas del mundo. Tal como fue dicho: «Y ocurrirá en ese día que brotará un manantial de Jerusalém, una mitad de sus aguas fluirán hacia el Mar Primero (Mar Muerto) y la otra mitad hacia el Mar Último (Mediterráneo), tanto en invierno como en verano. Y entonces HaShem será el rey sobre toda la tierra, en ese día HaShem será Uno y Su Nombre Uno» (Zejariá-Zacarías 14:8-9).

La eliminación de la impureza del mundo

Entonces, la impureza menstrual se verá anulada, tal como dijeron nuestros sabios: «No hay prohibición mayor que la de Nidá (impureza menstrual), en la que la mujer que vio sangre, HaShem la prohíbe para su marido, y en el futuro Él habrá de permitirla, tal como fue dicho: ‘Retiraré el espíritu de impureza de la tierra’» (Shojer Tov a Tehilim 146). También la impureza de la muerte será eliminada del mundo, tal como dijeron nuestros sabios (Tanjuma Metzorá 9): «Dijo el Santo Bendito Él al pueblo de Israel: En este mundo os purificabais y luego os volvías a impurificar, pero en el futuro Yo os purificaré para siempre y no os volveréis a impurificar, tal como fue dicho: ‘Y arrojaré sobre vosotros agua pura y os purificareis, de todas vuestras impurezas e inmundicias os habré de purificar‘» (Yejezkel-Ezequiel 36:25). Y la muerte será eliminada del mundo, tal como fue dicho: «Y morará el lobo con el cordero y el tigre se acostará junto al cabrito… y el león comerá heno como el ganado. Y el niño de pecho jugará junto a la cueva de la serpiente, y el niño recién destetado jugará junto a la caverna de la víbora. No harán el mal ni dañarán en todo Mi Santo Monte porque la tierra se colmará de conocimiento de HaShem como las aguas que cubren el mar» (Ishaiahu-Isaías 11:6-9). Y fue dicho: «La muerte será tragada para siempre y HaShem Elokim secará la lágrima de todo rostro, y la vergüenza de Su pueblo será erradicada de la faz de la tierra, pues HaShem así lo ha dicho» (ídem 25:8)

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