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Por las sendas de la fe de mi padre y maestro

Pasajes seleccionados extraídos del libro «Sendas de la Fe», libro publicado recientemente por mi padre y maestro el Rabino Zalman Baruj Melamed Shelita.

  • Estamos comprometidos con la creación de una sociedad nueva que se sustente en el cumplimiento de los preceptos con alegría y sirva de ejemplo para la conducta entre el hombre y su prójimo.
  • No debemos rechazar las ideas novedosas que surgen en la realidad, sino que debemos iluminar el núcleo de verdad que en ellas anida.
  • El feminismo es una tendencia positiva que debe ser aprovechada para profundizar en la singularidad de cada uno de los géneros.
  • La pluralidad de ideas y escuelas de pensamiento, la terca obstinación de cada una de estas en proseguir su camino y la fidelidad de cada congregación a su legado particular no debilitan la confianza en la tradición, sino que refuerzan la creencia común, especialmente en aquellas reglas generales sobre las cuales todas las escuelas y congregaciones coinciden.

A lo largo del último año he tenido el mérito de preparar para su edición una compilación de clases sobre las cuestiones de la fe, el amor y el temor reverencial a HaShem que fueran impartidas por mi padre y maestro el Rabino Zalman Baruj Melamed Shlita en la Yeshivá de Beit El. La labor de recopilación de sus palabras y su posterior edición fueron realizadas por el Rabino Moshé Meir Aviner y el rabino Eliashiv Kafka, y mi parte en este trabajo fue la edición final y el pulido del texto. Las ideas provenientes de la Casa de Estudio de nuestro maestro el Rav Kuk, junto a los fundamentos de las escuelas del Musar (ética) y del Jasidismo que figuran en este libro, están plenos de amor y temor reverencial a HaShem e imbuidos de una especial mirada de fe hacia nuestra generación. El libro fue publicado hace dos semanas. Les presentaré algunos de sus conceptos.

Todo es para bien

En la primera sección, dedicada al tema de la fe, se explica la cuestión de Yosef el justo, que a lo largo de todas las dificultades y pruebas que pasó siempre logró ver el lado positivo. También en la cárcel, cuando no sabía si habría de ser liberado, siempre se contentó con su suerte, con la escasa comida y las pobres vestimentas que recibía. Así fue como pasó la prueba.

«Entonces el Faraón tuvo un sueño, Yosef lo interpretó y logró llegar a la posición que le estaba deparada. A veces, las personas piensan: si estuviese en tal o cual situación podría realizar grandes y nobles obras, si ocupase tal o cual puesto podría manifestar mis capacidades, pero ahora no estoy en el sitio adecuado y carezco del puesto apropiado por lo que no puedo expresarme. Sin embargo, cada uno en su lugar y en su puesto debe cumplir con su rol espiritual y práctico de la mejor manera posible. Luego, con la ayuda de HaShem, podrá ascender a una posición más encumbrada. En el Cielo se anota la biografía de la persona y en virtud de ella se establece quién habrá de elevarse al siguiente nivel. Todo está inscrito» (pág. 34).

Las discusiones refuerzan la fe en la tradición

«Hay quienes piensan erróneamente que las discusiones son señal de división y debilidad en la tradición, sin embargo, desde una perspectiva profunda todas las discusiones en la Torá surgen de una base amplia de consenso entre los sabios, todos concuerdan en los fundamentos generales, todos concuerdan con la Torá Escrita… todos aceptan la tradición de la Torá Oral. Todos los debates se refieren a detalles, a los límites específicos de cada halajá y no a su propia validez. La pluralidad de ideas y escuelas de pensamiento, la terca obstinación de cada una de estas en proseguir su camino y la fidelidad de cada congregación a su legado particular no debilitan la confianza en la tradición, sino que refuerzan la creencia común, especialmente en aquellas reglas generales sobre las cuales todas las escuelas y congregaciones coinciden. Esto es así ya que los fundamentos son comunes a todos, pudiéndose decir de cada una de las escuelas de interpretación: ‘Estas y aquellas son palabras del Dios viviente’ (Tratado de Eruvín 13(B)), y ‘De esto y aquello se verá ensalzado el Supremo’ (Tratado de Sotá 40(A)), de la reunión de todas las escuelas surge la alabanza del Santo Bendito Él» (pág. 50).

Un modelo ideal de vida

Estamos comprometidos a crear un nuevo espíritu… hasta que se consolide un ejemplo vivo de comunidad que viva una vida elevada y buena, de la cual todos digan: ‘así la habrás de ver y la consagrarás…’ Es necesario generar un público que esté sumamente apegado al servicio de HaShem, y que éste a su vez lo eleve. Precisamos generar un público contento con su Torá, para el cual su cumplimiento no resulte un yugo molesto sino un feliz deleite y se dedique a su estudio con gran esmero. Un público que rece con gran apego y En el seno del cual las personas se conduzcan unas con otras de manera fantástica… sobre esto dijeron nuestros sabios en el Tratado de Yomá (86(A)):’Amarás a HaShem tu D´s – que el Nombre Divino sea querido por los demás en virtud de tus actos, cuando una persona estudia Torá Escrita, Torá Oral, sirve a eruditos de la Torá y posee una dialéctica educada y agradable a la hora de estudiar con sus semejantes – las personas dicen de él: Feliz de su padre que le enseñó Torá, feliz de su maestro que le enseñó Torá. ¡Ay de aquellas personas que no estudiaron Torá! Fulano que sí estudió, fijaos qué bonita es su conducta, cuán correctas son sus acciones. Sobre esta persona reza el versículo: «Y me dijo, tú Israel, eres el siervo del cual me habré de vanagloriar»‘.

Cuando una persona se sienta y estudia Torá, se comporta amablemente con sus semejantes generando alrededor suyo un ambiente especial resultando ameno disfrutar de su cercanía – ¡eso es la santificación del Nombre Divino! (Kidush HaShem). Lo que resulta necesario actualmente es generar un tipo así de comunidad. Siempre existieron casos individuales poseedores de estas cualidades, pero lo que precisamos es generar una sociedad que viva una vida espiritual ideal» (pág. 117-119).

Fuego permanente

En lo que respecta al amor a HaShem en nuestra generación:  «La generación en la que vivimos se encuentra sumida en un proceso de renovación permanente lo cual tiene también su expresión en los desarrollos tecnológicos, médicos y demás… más allá de que el desarrollo promueve el mejoramiento del mundo, de este proceso debemos aprender que es necesario que el amor a HaShem se desarrolle constantemente. Todo el tiempo se debe avanzar hacia el amor a HaShem, amar más y más la Torá y los preceptos, tal como aprendimos del versículo: «un fuego permanente arderá sobre el altar y no habrá de apagarse» (Vaikrá-Levítico 1:6). Este fuego representa la llama del apego en el servicio a D’s que debe arder internamente y sin pausa en el corazón de la persona. Existe una prohibición especial de no extinguir el fuego que arde sobre el altar. Este fuego está encendido y arde, y de igual modo el alma del ser humano debe arder en el servicio a D’s, debe arder de deseo de hacer la voluntad del Soberano del Universo y mantenerse apegada al Santo Bendito Él» (pág. 168).

La cualidad de Ytzjak y nuestras guerras

«El nivel especial que expresa su cualidad es el amarramiento de Ytzjak (Akedat Ytzjak) sobre el altar. Ytzjak es quien se entrega en aras de la santificación del Nombre Divino, en aras de la voluntad de D’s. Aparentemente, este modo de trabajo en el cual no actúa ni toma la iniciativa es secundaria en importancia y no es digna de un patriarca. Sin embargo, la pregunta es ante quién se anula la persona… quien lo hace ante el Soberano del Universo se transforma en receptáculo para la luz de HaShem, que efectivamente lo colma».

«Lo mismo se puede decir del pueblo de Israel. A veces la situación es ‘activa’, o sea, plena de realización y progreso, pero existen también situaciones en las cuales somos ‘activados’, esto es, debemos hacer cosas que no fueron iniciativa propia. Por ejemplo, la larga guerra con nuestros enemigos en la que nos encontramos sumidos no fue iniciativa propia, sino que se trata de fuerza mayor. Ellos nos impusieron e imponen la guerra. Nosotros preferiríamos que no combatiesen en contra nuestra, y por ende no lucharíamos contra ellos. Esta situación pasiva, en la cual no tenemos el control de los acontecimientos es de un carácter más Divino, cuando el ser humano se ve forzado a hacer algo significa que el Soberano del Universo fijó una movida, y esta es de carácter Divino» (pág. 194).

La influencia del Rav Tzví Yehuda Kuk a partir de su temor reverencial

«Nuestro rabino y maestro el Rav Tzví Yehuda Kuk, de bendita memoria, formó a numerosos discípulos, mas esto no ocurrió a gracias a numerosas horas de exposición a la televisión o a la radio. Sus artículos en la prensa fueron escasos y nada sencillos de leer, y de todas maneras logró formar camadas numerosas de alumnos desde Kiriat Shemoná y las Alturas del Golán en el Norte hasta la franja de Gaza y Eilat en el Sur. La embarcación desde la cual transmitía Arutz 7 se llamaba también HaTzví en nombre suyo. El secreto del éxito educativo de nuestro maestro consistió en que no condujo su vida de acuerdo con las normas aceptadas entre el común de las personas sino de acuerdo con las leyes de la Torá y las palabras de nuestros sabios de bendita memoria. Nuestros sabios nos enseñaron que ‘todo aquel que posee temor reverencial al Cielo sus palabras son escuchadas’ (Tratado de Berajot 6(B)) y estos conceptos fueron siempre la luminaria que alumbró sus sendas. Nuestro maestro era poseedor de una gran medida de temor reverencial y por ello sus palabras era escuchadas. Él profundizó en el análisis de las enseñanzas de nuestros sabios y nos enseñó que quien era poseedor de temor reverencial al Cielo sus palabras son escuchadas en primer lugar por sí mismo… la autodisciplina que activa los órganos en la persona los orienta a estos a cumplir su voluntad interior y a obedecer al temor al Cielo que posee. En la medida en que una persona escucha a su propia voz, de igual forma esta atención se expande hacia sus semejantes y hace que otras personas la escuchen (pág. 201-202).

Enfrentando nuevos tiempos

Partiendo de la comprensión de la perspectiva de la fe que ve ‘la mano de HaShem’ dirigiendo Su mundo hacia el bien completo, pasaremos a analizar una serie de desafíos espirituales y materiales con los que nos cruzamos, aprenderemos cómo enfrentarlos y cómo luchar contra ellos – esto es, cómo transformarlos para bien. Es importante saber que entre los nuevos vientos que se avecinan, existen algunas ideas futuristas que cuando comienzan a aparecer lo hacen de un modo precario o inmaduro, en una mescolanza de luz y oscuridad…en su forma exterior resultan desagradables y nocivas y se tiene la sensación de que carecen de contenido. Pero así es como se conforman las ideas. Cuando una idea superior desciende a la realidad práctica comienza a manifestarse de un modo complicado y complejo. Así también fue el despertar nacional en el pueblo de Israel…

En cada encuentro con ideas y aspiraciones diferentes, debemos saber que su objetivo interior es revelar el núcleo interior de la fe y la Torá… Para ello, debemos ser personas grandes…ver cómo todo está dirigido por la mano de HaShem y mostrar al mundo entero que, en efecto, esas aspiraciones son positivas. Nosotros debemos ‘pasar a la izquierda de la izquierda’, por su lado más idealista. Nuestras aspiraciones son más grandes. Cuando nos oponemos a ellos, no comprenden por qué nosotros reducimos y limitamos todas sus bellas y novedosas ideas. En efecto, no precisamos oponernos a estas sino iluminarlas con la luz de la Torá, la luz de la santidad.

No nos oponemos al desarrollo de la ciencia, pero a veces los religiosos parecen hacerlo por temor que esta actividad afecte al camino de la Torá… la reparación consiste en tomar el desarrollo científico y orientarlo hacia el ámbito de lo sagrado» (pág. 304).

Feminismo

«La tendencia contemporánea que azota a la sociedad e influye en gran medida sobre esta es la del feminismo, que expresa la aspiración a la igualdad. ¿Acaso nuestro maestro el Rav Kuk habría salido a combatirla? ¡De ninguna manera! Diría que en este movimiento existe un gran espíritu de justicia… muchos aspectos positivos…cada ser humano debe manifestar sus talentos, cada hombre y cada mujer, cada uno de acuerdo con sus capacidades singulares. Los hombres poseen cualidades que los caracterizan y las mujeres poseen cualidades que las caracterizan, y en la medida que cada uno de los géneros se complete más y revele mejor sus virtudes el mundo todo será más completo y la revelación de Su Nombre, Bendito Sea, se verá engrandecida. El Rav Kuk diría que se debe bendecir a esta tendencia, pero resulta necesario limpiarla de todo desvío o afectación al recato y a la pureza. Él diría que el verdadero feminismo no viene a desvirtuar las diferencias entre los hombres y las mujeres… sino que, por el contrario, viene a profundizar la singularidad, enfatizar lo particular y lo diferente, y de ese modo, el mundo se completará y engrandecerá» (pág. 313).

Toda la parte final del libro se ocupa de los desafíos que enfrenta esta generación y de las tendencias existentes en el ámbito de los valores, como por ejemplo el espíritu pacifista, la democracia, las objeciones a la institución familiar y el fenómeno de las personas que dejan la religión (en hebreo datlashim). Partiendo de una perspectiva de fe, y en el espíritu del pensamiento del Rav Kuk, es nuestro deber enfocarnos en los aspectos positivos para de ese modo poder ampliar, engrandecer, profundizar y encumbrar nuestra perspectiva del mundo de cara a la redención.

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